Tras enfrentar uno de los momentos más complejos de su vida, Valentino Lanús atraviesa hoy una etapa marcada por la plenitud, la disciplina y una nueva escala de prioridades. El actor, quien hace algunos años fue diagnosticado con cáncer intestinal, asegura que su presente está definido por la salud, la estabilidad emocional y un enfoque absoluto en su bienestar personal. Su reciente aparición pública durante la celebración por los 25 años de El juego de la vida, donde se reencontró con Sara Maldonado y Ana Layevska, fue el marco perfecto para confirmar que vive uno de sus mejores momentos.
Lejos de los reflectores cotidianos, Valentino afirma sentirse en su mejor momento físico y emocional. “Estoy inmensamente feliz y saludable, eso es algo increíble, mejor que nunca. Sí, entreno siete horas al día artes marciales, así ya es mi vida”, declaró, convencido de que la disciplina ha sido clave en su recuperación. El entrenamiento constante no solo forma parte de su rutina, sino que se convirtió en una filosofía que guía su día a día.
Además de su compromiso con el ejercicio, mantiene un seguimiento médico puntual. Los resultados, comparte, han sido alentadores. “Hice uno hace poquito que me enfermé del estómago y salió todo increíble. Justo en la telenovela pasada hice un estudio por casualidad, dije: ‘Órale, a ver cómo sale'. Mi organismo está increíble”, explicó, dejando ver la tranquilidad con la que hoy asume su estado de salud.
¿Valentino Lanús extraña las telenovelas?
Superar el cáncer también influyó de manera decisiva en su trayectoria profesional. Tras protagonizar diversas telenovelas, optó por alejarse del medio artístico para priorizar su bienestar y su vida familiar. “Delicioso, la verdad. Qué bueno que ya me escapé. ¿No? Tú sigues trabajando, ¿tú también?, muchísimo. Sí, yo sí me les escapé, yo ahora estoy en otra historia completamente y muy feliz también y enfocado en ser papá también”, compartió, dejando claro que su retiro fue una decisión consciente.
Cuando se le preguntó si extrañaba la actuación, fue directo. “Eh, no, a ellas sí. Pero no, la verdad, pues estoy muy feliz”. Sus palabras reflejan coherencia con la nueva etapa que describe, en la que la fama dejó de ser prioridad.
Con una mirada serena hacia el pasado, Valentino resume el cambio que marcó su vida. “La verdad que lo disfruté muchísimo, pero descubrí algo más fascinante, mi vida es fascinante hoy por hoy, más de lo que pudiera imaginar. Entonces, sí, fue un cambio radical, pero fue un cambio que llenó mi vida de muchas cosas fantásticas, extraordinarias. Y respeto y amo y qué padre. Y si hubiera proyectos bonitos también diría ‘Lo hago’, pero todo lo que leo, digo: 'No, paso’”. Hoy, con salud estable, disciplina férrea y prioridades redefinidas, el actor confirma que la adversidad lo llevó a construir una versión más consciente y plena de sí mismo.








