Hace poco más de dos décadas, Eiza González y su familia atravesaron por uno de los momentos más duros. El padre de la actriz, Carlos González, falleció tras sufrir un accidente vial. A 24 años del lamentable deceso, Glenda Reyna, mamá de Eiza, ha dedicado una conmovedora carta a su esposo, palabras en las que reitera lo mucho que ha echado de menos su ausencia y la cercanía que guarda con él gracias al infinito amor por sus hijos. En esta misiva, Reyna además hace un recuento de su vida y de cómo han cambiado las cosas desde entonces, orgullosa de poder salir adelante a pesar de las adversidades.
La mamá de Eiza honra a su esposo
A diferencia de los años anteriores, Glenda tomó la decisión de ilustrar su emotivo texto con una fotografía de ella junto a su bicicleta, una manera de explicar su travesía por este tiempo de cambios y retos significativos. “24 años sin verte”, escribió al inicio de su publicación para luego compartir algunas memorias revividas a partir del viaje que hizo al baúl de los recuerdos de las fotos familiares. “Graduaciones, viajes con Eiza en diferentes países de diferentes películas (seguro tú te hubieras ido jajaja y ni chance me hubieses dado). Yulen en sus motos sin que yo ni su hermana nos hubiésemos enterado. Luca, tu nieto, creciendo; lo hubieses amado con todo tu ser. Nuestra casa y sus cambios (tú sabes, tirando y reciclando) Eiza en sus alfombras rojas, en sus increíbles campañas, Yulen en su kite de surf…”, escribió.
En su carta, Glenda también habló de lo bien que se encuentra a pesar de la ausencia de su esposo, quien fue su mejor cómplice de sueños. Feliz por los logros alcanzados, entre ellos el consolidar éxitos en su agencia de modelos, la madre de Eiza pudo abrirse paso sin bajar la guarda, hoy enteramente agradecida por todo lo conquistado, como los grandes aprendizajes de la mano de su hija Eiza.
El peso de la ausencia
Aunque todos estos años Glenda ha podido continuar con firmeza, también reconoce lo mucho que la ausencia de su esposo ha pesado. En su texto, ahondó en su sentir y reconoció las cualidades humanas que distinguieron al padre de sus hijos. “Me dejaste aquí solita sin tu contención, sin tus abrazos, sin tu pasión, sin tu inteligencia emocional. He hecho lo que mi alma le alcanza sin tu amor, mucha vida , muchos aprendizajes, mucho dolor sin ti. Pero ya sabes que yo le pongo buena cara a la vida, y si se pone ruda le salgo a los mad… también…”, contó.
Finalmente, Glenda hizo énfasis en lo mucho que ha logrado crecer gracias al amor que tiene por sus hijos, su gran sostén e inspiración. “Nuestros hijos han sido y serán por siempre mi prioridad y ¿qué crees? Hay integrantes hermosos y amados por mí con toda el alma. Leo, escribo historias de amor subidas de tono y bueno, mi amor, necesito hacer un libro para contarte nuestra vida sin ti. Solo decirte que mi amor por ti es y será eterno por ti, mi flaco amado”, apuntó.







