El partido del Inter Miami que tenía agendado para este 13 de febrero en Puerto Rico ha tenido que posponerse. Como suele suceder en estos casos, la MLS ha tomado esta decisión por una causa mayor, y es que su capitán y número 10, Lionel Messi, sufrió una lesión que le impide estar en la cancha frente al Independiente del Valle en la Champions Tour.
Ha sido el propio Messi quien explicó a través de sus redes sociales lo que sucede: "Quería mandar este mensaje a la gente de Puerto Rico, tanto a la gente que iba a ir al entrenamiento como al partido. La verdad que el último partido en Ecuador terminé con una molestia, por eso salí antes de terminar", dijo claro, sentado en unos escalones y mirando directo a la cámara.
El originario de Argentina no entró en detalles sobre la lesión ni qué tan grave habría sido, pues dio más importancia a la ilusión de sus fans: "Junto la gente de la organización, junto con la del club se decidió suspender este partido, así que espero que se pueda reprogramar, que nos podamos ver y que podamos visitarlos pronto".
También se refirió al costo de las entradas y cómo estarían trabajando para que la gente que asistiría al encuentro este viernes no pierda su dinero: "Quiero mandarle un cariño muy grande a todos ustedes, agradecerles por el cariño, porque sé que estaban todas las entradas vendidas y lo vamos a ver, así que esperemos que lo podamos hacer más adelante. Les mando un abrazo grande y lo mejor".
Una nueva fecha y sin nada de qué preocuparse
Más tarde, Messi reiteró su mensaje con otra historia en la que anunció la nueva fecha del partido, que será el 26 de febrero y explicó: "Lamentablemente me lastimé en el último partido, pero teníamos muchísimas ganas de verlos y por eso junto con el club buscamos una fecha alternativa para poder ir a jugar a Puerto Rico".
Y añade: "Somos conscientes de la expectativa y las ganas que tienen de ver un partido de Inter Miami, y va a ser muy lindo poder hacerlo pronto". Con ello, deja claro que la lesión sería menor y quizá por indicaciones médicas sólo necesite un poco de descanso para reponerse antes d volver a la cancha. Una preocupación que quedaría disuelta entre la afición argentina, pues en poco más de 100 días inicia la Copa del Mundo, la que sería la última que juegue Messi y en la que podría llevarse el codiciado trofeo por segunda ocasión.







