En su tercer día, los Juegos Olímpicos de Invierno Milano-Cortina 2026 dejaron una desgarradora imagen que le dio la vuelta al mundo, dejando a miles conmocionados. En plena competencia, Lindsey Vonn, una de las máximas leyendas del esquí alpino, sufrió una aparatosa caída, que le dejó la pierna izquierda fracturada.
Para Lindsey, su participación en los Juegos Olímpicos en Milano-Cortina era algo especial, pues esta se producía a 24 años de su debut olímpico en Salt Lake City 2002.
Tenía una lesión reciente y aún así compitió
La deportista, conocida como 'Speed Queen' (Reina de la velocidad), recién había pasado por un grave incidente y aún así decidió participar. Medios especializados reportan que hace menos de 10 días, en la Copa del Mundo de Crans Montana (Suiza), la esquiadora se rompió el ligamento cruzado interior, dañando el menisco de la rodilla izquierda por lo que llevaba una férula en la rodilla derecha.
Así fue la caída
Llevaba apenas 13 segundos de bajada en la competencia, cuando uno de sus bastones se enganchó con una de las puertas del recorrido. Esto la hizo perder el control y caer con una fuerza brutal. En los videos que circulan sobre el grave accidente, se aprecia que la esquiadora profesional golpeó el suelo con una pierna, dio una voltereta y se impactó, al parecer, con el hombro.
Vonn permaneció cerca de 10 minutos tendida en la nieve, mientras recibía los primeros auxilios, al mismo tiempo que gritaba de dolor. Tras recibir atención médica en tierra y debido a la gravedad de sus lesiones, la estadounidense de 41 años tuvo que ser evacuada del lugar en un helicóptero.
La esquiadora fue trasladada al hospital de Codivilla-Putti. La oficina de comunicación del equipo estadounidense ha informado que la condición de Lindsey es estable, tras ser operada por la fractura. "Lindset Vonn ha sido sometida a cirugía por una fractura en la pierna izquierda tras su caída", se lee en el comunicado. "Sufrió una lesión, pero se encuentra en buenas manos, con un equipo de médicos estadounidenses e italianos", reporta la agencia EFE.
Milano-Cortina era su esperado regreso
Lindsey se retiró en 2019 debido a una lesión en la rodilla derecha. Decidió regresar a las competencias con una prótesis de titanio dispuesta a dar lo mejor de sí misma en la pista. En su perfil en Instagram, el pasado 7 de febrero, una día antes de la fatídica competencia, la atleta olímpica compartió un mensaje cargado de sentimiento, en el que expresaba su deseo de conquistar un descenso olímpico más.
"Llegar a estos Juegos Olímpicos ha sido todo un viaje, uno en el que algunos no creyeron desde el principio. Me retiré durante 6 años y, gracias a una prótesis parcial de rodilla, tuve la oportunidad de competir una vez más. ¿Pero por qué? Todo el mundo parece hacérmelo. Pero creo que la respuesta es simple: me encantan las carreras de esquí".
"No tengo dudas sobre la vida fuera del deporte. No busco un propósito, ni atención, ni dinero. Sé exactamente quién soy y sé exactamente de qué estoy hecho. Soy hija de unos padres increíbles que me enseñaron que el trabajo duro y la determinación dan sus frutos"
"Sé que creo en mí misma. Sepan que tengo las de perder debido a mi edad, a mi ausencia de ligamento cruzado anterior y a mi rodilla de titanio, pero sepan que sigo creyendo. Y normalmente, cuando más las cosas me juegan en contra, saco lo mejor de mí".
"Mañana correré mi último descenso olímpico y, aunque no puedo garantizar un buen resultado, sí puedo garantizar que lo daré todo. Pero pase lo que pase, ya he ganado. Las muestras de cariño y apoyo de los últimos días han sido abrumadoras, en el mejor sentido de la palabra. Me han dado energía y me han ayudado más de lo que puedo describir. Gracias 🙏🏻".








