Bad Bunny hizo historia en los Premios Grammy 2026 al conquistar Album of the Year, la categoría más importante de la noche, con Debí tirar más fotos. Se trató de un hecho sin precedentes: por primera vez en la historia de los Grammy, un álbum en español obtuvo el máximo galardón de la Academia, en una categoría que, desde su creación, había sido dominada por producciones en inglés.
Visiblemente conmovido y al borde de las lágrimas, el artista permaneció unos segundos en silencio mientras a su alrededor el público celebraba de pie. Con la voz entrecortada, expresó el orgullo que sentía por sus raíces y por representar a Puerto Rico en uno de los escenarios más importantes de la industria musical. Fue un instante profundamente emotivo, en el que la celebración colectiva contrastó con la intimidad del momento y subrayó el peso simbólico que ese reconocimiento tenía para él y para toda una comunidad.
El poderoso mensaje de Bad Bunny
Momentos antes, cuando subió al escenario para recibir el premio a Mejor Álbum de Música Urbana por Debí tirar más fotos, Bad Bunny ya había dejado claro que su presencia en los Grammy no estaría limitada a la celebración artística. “Antes de decir ‘gracias a Dios’, voy a decir: ‘¡Fuera ICE!’”, expresó en un inglés imperfecto pero directo, provocando una reacción inmediata tanto en el recinto como en redes sociales.
“No somos salvajes, no somos animales, no somos alienígenas; somos americanos”, continuó el artista, utilizando ese espacio para defender a la comunidad migrante en Estados Unidos y cuestionar las narrativas que la criminalizan. La contundencia de sus palabras cobró mayor relevancia al producirse en una categoría altamente competitiva, en la que también figuraban producciones de J Balvin, Feid, Nicki Nicole, Trueno y Yandel, aunque el foco del momento se desplazó del logro musical hacia la carga social del mensaje.
El cantante también reflexionó sobre el riesgo de responder al odio con más odio. “Es difícil no odiar, pero no hay que contaminarse, porque el odio puede volverse más fuerte con el odio”, señaló, apostando por una resistencia basada en valores distintos. Lejos de un mensaje incendiario, su intervención se convirtió en un llamado a la empatía y a la coherencia moral, pronunciado desde uno de los escenarios más visibles de la industria musical.
“Lo más poderoso (que podemos dar) es el amor”, afirmó en uno de los momentos más emotivos de su discurso. “Tenemos que ser diferentes de ellos si luchamos”, añadió antes de cerrar con una frase que sintetizó su postura: “No los odiamos; amamos a nuestras familias”. Con estas palabras, Bad Bunny reafirmó una defensa firme pero no violenta, anclada en la dignidad y los vínculos familiares.
La gran noche de Benito
La noche histórica se completó con otros reconocimientos, entre ellos el Grammy a Mejor Performance de Música Global por EoO, obtenido durante la Premiere previa a la gala televisada. Sin embargo, más allá de los premios, su paso por los Grammy 2026 confirmó que Bad Bunny no solo amplía los límites del idioma en la música global, sino que convierte cada triunfo en una plataforma para tomar postura y ampliar la conversación más allá del escenario.








