Arranca el año y con él la temporada de premios comienza a tomar forma. Antes de que los Golden Globes marquen oficialmente el pulso de las alfombras rojas, Los Ángeles se convierte en el escenario de las primeras grandes apariciones, y Jennifer Lopez volvió a confirmarlo. A sus 56 años, la artista conquistó la alfombra roja con transparencias, pedrería y unas piernas tonificadas que acapararon todas las miradas, reafirmando su lugar como una de las grandes protagonistas del glamour internacional.
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La cita tuvo lugar en pleno Sunset Boulevard, durante la exclusiva fiesta organizada por Vanity Fair y Amazon MGM Studios, un evento que tradicionalmente funciona como antesala de los Golden Globes y que reúne a algunas de las figuras más influyentes del cine, la música y la moda. En ese contexto, Jennifer Lopez volvió a demostrar que su presencia no pasa inadvertida y que cada aparición suya se convierte, inevitablemente, en un momento clave de la temporada.
Para la ocasión, la artista apostó por un diseño de Zuhair Murad perteneciente a la colección otoño-invierno 2025/26. El vestido, en un intenso tono bermellón, estaba completamente cubierto de pedrería y construido a partir de un body con escote corazón que realzaba su silueta. Sobre esta base, una falda de gasa semitransparente con cola dejaba ver sus piernas, mientras las aplicaciones brillantes descendían como gotas de luz, creando un efecto tan sensual como sofisticado.
El estilismo se completó con un abrigo corto de pelo que Jennifer Lopez añadió en algunos momentos, aportando un aire de Old Hollywood que elevaba la propuesta y reforzaba su carácter teatral. En los accesorios, la cantante optó por sandalias de plataforma de Le Silla, un clutch aterciopelado a juego y joyas protagonistas: un choker de gemas preciosas y maxipendientes coordinados que sumaban impacto visual sin restar protagonismo al vestido.
Un look redondo
En cuanto al beauty look, JLo eligió una melena con ondas marcadas, pulidas pero con movimiento, y un maquillaje equilibrado donde los labios en un tono profundo aportaban fuerza y sofisticación. Cada elemento parecía pensado para acompañar el mensaje central del conjunto: seguridad, poder y dominio absoluto de la alfombra roja.
Más que una simple aparición previa a los Golden Globes, este look confirmó que Jennifer Lopez no solo asiste a las alfombras rojas, sino que las transforma en su propio escenario. Con transparencias, pedrería y una presencia imponente, la artista volvió a marcar uno de los primeros grandes momentos de moda del año y a demostrar que, cuando se trata de JLo, el espectáculo está garantizado.
