En un entorno donde la imagen se analiza al milímetro y cada cambio físico se convierte en tendencia viral, Kendall Jenner decidió poner un alto a uno de los rumores más persistentes que han acompañado su carrera. La supermodelo, acostumbrada a crecer bajo el escrutinio público, habló con franqueza sobre su rostro, los comentarios constantes en redes sociales y la narrativa que insiste en atribuir su evolución física a cirugías estéticas. Lejos de esquivar el tema, Kendall optó por enfrentarlo directamente, dejando clara su postura sobre un asunto que, durante años, ha alimentado debates y comparaciones interminables.
La conversación tuvo lugar en el podcast In Your Dreams with Owen Thiele, un espacio relajado en el que la modelo abordó temas como el amor, la percepción pública y la presión que implica vivir bajo la lupa digital. Fue ahí donde reaccionó a la idea de que su imagen ha sido “construida” a base de intervenciones quirúrgicas. “Cuando una persona en internet quiere creer algo, no hay forma de convencerla de lo contrario. No voy a sentarme aquí a convencer a nadie de que no lo he hecho; hay todo un mundo en internet que piensa que me he hecho una reconstrucción facial completa”, expresó, dejando ver su cansancio ante una narrativa que, según ella, ya parece inamovible.
Uno de los señalamientos más frecuentes apunta a una supuesta rinoplastía, algo que Kendall negó de forma tajante. “Nunca me he hecho ninguna cirugía plástica en la cara. Nunca me he hecho nada”, exclamó durante la charla. Ante la incredulidad —incluso en tono de broma— del propio conductor, la modelo reconoció que entiende por qué muchos dudan, especialmente por la circulación de comparaciones virales en plataformas como TikTok. Aun así, fue enfática: “Lo juro por Dios, por todo lo que amo, nunca me he hecho una cirugía de nariz”.
La modelo atribuyó los cambios en sus facciones a factores naturales y médicos, en particular al tratamiento contra el acné que siguió en años recientes. Explicó que recurrió a Accutane, un medicamento indicado para casos severos, problema con el que volvió a lidiar alrededor de 2021. Según Kendall, esto pudo influir en la apariencia de su nariz, haciéndola lucir menos gruesa. Especialistas citados por People señalan que, si bien el fármaco no altera la estructura ósea, sí reduce la actividad de las glándulas sebáceas, lo que puede desinflamar la zona y modificar visualmente el contorno.
Aunque negó cualquier cirugía, Jenner sí habló con honestidad sobre los procedimientos no quirúrgicos que ha probado. “He hecho dos rondas de baby Botox en la frente. Eso es todo. Fue lo único que me puse”, confesó. Sin embargo, aclaró que no es algo que le encante: “No me gustó, y no me encanta. A veces lo considero, pero mis cejas son tan rectas y están tan cerca de mis ojos que en realidad disfruto mucho el movimiento que tengo”. También mencionó tratamientos como PRP y microneedling, enfocados en el cuidado de la piel y las cicatrices de acné.
La profunda reflexión de Kendall
Finalmente, Kendall reflexionó sobre el impacto de las tendencias en redes sociales donde se analizan los rostros de celebridades como si fueran mapas quirúrgicos. “Es peligrososo. Puede afectar a los jóvenes de una forma muy particular”, advirtió, señalando cómo estos discursos pueden empujar a decisiones impulsivas. Aun siendo parte de una de las familias más mediáticas de Estados Unidos, y pese a que su madre Kris Jenner y sus hermanas Kylie Jenner y Khloé Kardashian han hablado abiertamente sobre retoques cosméticos, Kendall subrayó su propia humanidad. “Quiero darme gracia todos los días por las cosas que pueden molestarme. Pero también creo que, a medida que envejezco, menos me importa”, concluyó, dejando claro que su mayor transformación hoy pasa por la aceptación.








