El 2025 fue un gran año para Alessandra Rosaldo y su hermana Mariana Sánchez-Williams, debido al estreno de su podcast, Entre hermanas, un espacio en el que abren su corazón para hablar de diversos temas. Una de las confesiones más destacadas de la vocalista de Sentidos Opuestos, fue hablar de su evolución como mamá, una faceta que la ha enseñado a confiar cada día más en su hija Aitana. Durante uno de los capítulos de este proyecto, la esposa de Eugenio Derbez admitió que uno de los grandes retos de convertirse en mamá después de los 40, fue trabajar su lado aprehensivo.
Durante una de las conversaciones más sinceras de las hermanas, Alessandra confesó: "Yo admiro mucho la decisión consciente de no ser mamás, porque efectivamente, la maternidad no es para todas las mujeres, es un torbellino, maravilloso, pero también te sacude de manera que no lo imaginarías".
Sobre su papel con Aitana, recordó cómo quedó al descubierto en la primera temporada del reality, De viaje con los Derbez, su precaución a la hora de salir con su hija: "En las redes sociales me perciben histérica, neurótica y a veces sí, es mi personalidad, sí soy aprehensiva, sí tengo esta tendencia a irme al peor escenario, a la tragedia, sí soy de personalidad catastrófica", reconoció.
La esposa de Eugenio atribuye este comportamiento a la edad: "Creo que las que somos mamás en una edad mayor, somos unas mamás, que a diferencia de las mamás jóvenes, sí siento que son más inconscientes en algunas cosas y están enfocadas en diferentes cosas, yo fui mamá casi a los 43 obviamente, a esa edad, sí siento que por mi personalidad y por la edad en la que me convertí en mamá sí estoy alerta de todo, consciente, con el radar a mil".
Con el paso del tiempo, Alessandra ha ido ganando confianza en su hija y reconoce que eso la ha ayudado a evolucionar: "Yo acepto que soy una mamá aprehensiva, pero también ahora que Aitana ya está más grande, siento que me he relajado muchísimo en varias cosas, confío mucho en ella, ciegamente".
La cantante admitió que gracias a la personalidad de su hija ha podido mantener la calma: "Me relajé, porque ella tiene otra temperatura corporal, mucho tiempo después me di cuenta que lo que la bebé me trataba de decir es: 'Me estoy muriendo de calor', pero me tomó tiempo darme cuenta, estamos hablando cuando Aitana era bebé, yo me he ido relajando, porque ella me lo ha ido pidiendo y me ha marcado que tengo que confiar en ella"









