Itatí Cantoral ha construido su historia personal y profesional con la misma determinación y sensibilidad que ha marcado cada uno de sus personajes. Reconocida como una de las grandes figuras de la televisión mexicana, la actriz también ha forjado, lejos de los reflectores, una de las facetas más importantes de su vida: la de ser madre y acompañar el crecimiento de sus hijos con amor, disciplina y profunda convicción. En especial, ha sido testigo y guía del desarrollo de su hija María Itatí, fruto de su relación con Carlos Alberto Cruz, a quien ha criado como mamá soltera, celebrando cada etapa y cada logro desde un lugar de orgullo y plenitud.
En una charla reciente con Ventaneando, la actriz compartió parte de la filosofía que ha guiado su vida y su maternidad, profundamente ligada a sus raíces y valores. “Soy mujer mexicana, por eso soy guadalupana. Los mexicanos nos destacamos por ser personas muy trabajadoras. Y mi papá fue un hombre muy trabajador, y yo agradezco mucho que me hayan apoyado, porque mi mamá me hizo muy trabajadora”, expresó, dejando claro que la cultura del esfuerzo ha sido una herencia familiar que ella misma ha procurado transmitir a sus hijos, incluida María Itatí.
Itatí recordó también que su relación con el trabajo comenzó desde muy joven, una experiencia que hoy le permite entender y acompañar mejor a su hija adolescente. “Yo me acuerdo que desde los 16 años, me llevaba Televisa desde Lindavista, nos hacíamos como una hora. Entraba a las 8:00 de la mañana salía las 10:00 de la noche. Yo a los 17 años, a la edad de mi hija yo ya estaba en las telenovelas, pero era mi pasión”, relató. Esa vivencia personal se ha convertido en una referencia cercana para dialogar con María Itatí sobre vocación, disciplina y compromiso.
Desde su perspectiva como madre, Cantoral considera que el verdadero acompañamiento consiste en abrir caminos sin imponer decisiones. “Lo más importante es ayudar a nuestros jóvenes a encontrar su pasión”, afirmó, una idea que ha aplicado tanto con su hija menor como con sus hijos mayores, los mellizos José Eduardo y Roberto Miguel, a quienes tuvo con Eduardo Santamarina, y que hoy ya han iniciado su propio rumbo profesional.
El orgullo de Itatí por sus hijos
Sobre ellos, la actriz habló con emoción del orgullo que siente al verlos crecer y consolidarse. “Mis dos hijos, afortunadamente, fueron superestudiosos, mención honorífica en las universidades, y lo primero que hicieron saliendo fue trabajar. Son gente de trabajo, gente de bien”, compartió, subrayando que la educación y los valores han sido siempre una prioridad en su hogar.
En cuanto a María Itatí, la intérprete vive esta etapa con serenidad y respeto por sus tiempos. “Está terminando la prepa, entonces vamos a esperar a que termine para ver a dónde, o que quiere estudiar, dice que composición”, explicó. Así, la actriz confirma que su experiencia como mamá soltera ha estado marcada por el acompañamiento consciente, la confianza y el orgullo, construyendo una relación cercana que hoy se traduce en libertad, diálogo y una mirada optimista hacia el futuro.








