Cilia Flores, esposa de Nicolás Maduro y una de las figuras más influyentes del chavismo, volvió a colocarse en el centro de la atención internacional tras el anuncio de Donald Trump sobre la captura del mandatario venezolano. El presidente de Estados Unidos aseguró públicamente que tanto Maduro como Flores habían sido detenidos por fuerzas militares estadounidenses. Este pronunciamiento reactivó el interés global por quién es Cilia Flores, su trayectoria política y su papel como una de las mujeres más poderosas dentro del régimen chavista.
Los primeros pasos de Cilia Flores dentro del chavismo
Conocida popularmente como “Cilita”, Flores es mucho más que la esposa de Maduro. Nacida en 1958 en Tinaquillo, una zona industrial cercana a Valencia, creció en Caracas en el seno de una familia modesta y se formó como abogada.
Su nombre comenzó a ganar notoriedad en la vida pública venezolana en la década de 1990, cuando integró el equipo legal que defendió a Hugo Chávez tras el intento de golpe de 1992 y contribuyó a su liberación en 1994. Fue en ese entorno donde conoció a Maduro.
Los cargos que consolidaron el poder de Cilia Flores
Su carrera avanzó con paso firme. Flores fue diputada y, más tarde, presidenta de la Asamblea Nacional, convirtiéndose en la primera mujer en ocupar ese cargo en Venezuela, un hito que consolidó su peso institucional. Posteriormente, asumió otros puestos de alto nivel dentro del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV) y fue designada procuradora general, una función equiparable a la de fiscal general. Aunque rara vez busca el protagonismo, analistas y expertos la describen como una estratega clave que opera con “bajo perfil” e influye en decisiones y movimientos fundamentales del régimen.
Maduro y Cilia siempre de la mano
La historia de Cilia Flores no puede separarse de la de Nicolás Maduro. Ambos se conocieron en los años noventa dentro del círculo político de Hugo Chávez, cuando ella ya era una abogada cercana al entonces líder militar y él comenzaba a destacar como dirigente sindical y colaborador político. Su relación personal se fue tejiendo en paralelo a la militancia y al trabajo político compartido. En aquel momento, ambos estaban casados con otras personas, pero con el paso del tiempo el vínculo se consolidó tanto en lo personal como en lo político, hasta convertirse en una alianza de largo aliento.
El matrimonio se celebró en 2013, poco después de que Nicolás Maduro asumiera la Presidencia tras la muerte de Hugo Chávez. La boda formalizó una relación que ya existía de hecho y reforzó la imagen de una pareja de poder.
Aunque ambos ocupan un lugar central en el chavismo, no tienen hijos en común: cada uno es padre de relaciones anteriores. Cilia Flores tiene tres hijos de su primer matrimonio con Walter Ramón Gavidia Rodríguez, con quien se casó en 1978 y de quien se divorció posteriormente. Además, tiene un hijo adoptivo, que en realidad es su sobrino, hijo de una hermana fallecida.
Fiel a su estilo, Flores ha preferido definirse como 'primera combatiente', una expresión que resume su postura política y su rol activo al lado de su pareja.
¿Qué pasará con Maduro y Cilia Flores en Estados Unidos?
La mañana del sábado 3 de enero, Donald Trump afirmó haber confirmado la captura de Cilia Flores y Nicolás Maduro, y aseguró que ambos ya estarían fuera de Venezuela y en ruta hacia Nueva York. Sin embargo, los miembros del régimen venezolano sostienen que desconocen su paradero. Por ahora, lo único que se maneja es que serían procesados en territorio estadounidense.
Trump difundió el anuncio en Truth Social, donde aseguró que Estados Unidos llevó a cabo una operación “a gran escala” contra el mandatario venezolano y que, tras su captura, fue trasladado fuera del país junto con su esposa.









