Si hay algo que definió la estética de los 2000 fue su enfoque atrevido, brillante y sin miedo al exceso. Sombras llenas de glitter, corrector ligeramente pálido, peinados maximalistas y los labios frosted —escarchados, luminosos y con un acabado casi aperlado— se convirtieron en un sello inconfundible, especialmente gracias a figuras como Pamela Anderson, cuyo beauty look marcó a toda una generación.
En pleno 2026, para el revival de las tendencias Y2K, este estilo de labios está ganando popularidad una vez más. Pero como toda tendencia que vuelve, lo hace reinterpretada: más pulida, más intencional y con un toque contemporáneo que la hace fácil de llevar.
Detrás del icónico look de Pamela Anderon
El resurgimiento de estas tendencias llega con la necesidad de querer ser más expresivos con el maquillaje y peinado. Sumado a esto, hemos visto creadoras de contenido como Erin Parsons, que se dan a la tarea de investigar y recrear el lip combo exacto que utilizaba Pamela Anderson en su peak. Aunque muchos de los productos originales han sido descontinuados, Parsons logró sustituirlos con opciones actuales que capturan perfectamente esa esencia noventera-dosmilera.
Cómo conseguir el lip combo (actualizado)
Para recrear estos frosted lips, la clave está en construir el color en capas:
- Para el delineado, Anderson usaba el delineador de labios en Amandelle de Lancôme que ya no existe, pero cuyo sustituto más cercano es el delineador en tono Chai de Anastasia Beverly Hills, ideal para definir el contorno con un tono neutro ligeramente cálido.
- El labial estrella: el icónico lipstick en el tono Naif de Lancôme que encuentra hoy su equivalente en el Riche Satin Lipstick en Mauved de L’Oréal Paris, que aporta ese tono rosado-malva suave con acabado satinado.
- Para dar brillo, Pamela usaba el Honey Gloss de Clinique que fue descontinuado pero que hoy puedes sustituir con el Continuous Color Lipstick en Sugar Almond de CoverGirl. Con este podrás lograr replicar ese efecto brillante con un toque nacarado que define el look.
¿Por qué está de vuelta?
El regreso de los frosted lips no es casualidad. Forma parte de una ola en la que el maquillaje vuelve a ser experimental, dejando atrás años de estética ultra natural. Hoy queremos ver el maquillaje como algo lúdico, perfecto para jugar, probar texturas y, sobre todo, recuperar elementos icónicos pero desde una perspectiva actual.
Además, este tipo de labios encaja perfectamente con otras tendencias del momento como los smokey eyes suaves, piel luminosa y cejas rectas. Es un look que equilibra nostalgia con modernidad.
Cómo llevarlos hoy
La clave para actualizar los frosted lips está en el balance. A diferencia de los 2000, donde todo era más cargado, ahora se combinan con una piel fresca y un maquillaje más limpio en el resto del rostro. Aunque una vez más… se trata de jugar y experimentar, entonces, funciona si quisieras llevarlo con un maquillaje más maximalista.
Los labios de Pamela Anderson no solo evocan una época, sino que son un recordatorio de que el maquillaje también puede ser divertido, expresivo y ligeramente exagerado. Y en ese sentido, su regreso no es solo un guiño al pasado… es una invitación a volver a ver el maquillaje como algo divertido.








