La noche más esperada del año ha comenzado y, con ella, las redes sociales han estallado. No solo por las nominaciones y los galardones que consagran a los personajes del momento, sino por los impecables looks que desfilan sobre la red carpet. Porque si algo genera verdadera expectación es ver llegar a figuras como Selena Gomez y Benny Blanco, derrochando muestras de afecto, o presenciar cómo Hailee Steinfeld deslumbra con un vestido de noche que enmarca su baby bump, confirmando una vez más que el estilo también hace historia.
Pero ¿qué tienen en común estas celebridades, más allá de su talento indiscutible? Un beauty look que reafirma su estatus como íconos de belleza: las Hollywood waves. Un peinado que evoca a las grandes divas del cine de los años 30 y 40 —Veronica Lake, Greta Garbo o Lauren Bacall— y que va mucho más allá de una tendencia pasajera. Más que un simple peinado, se trata de una auténtica declaración de buen gusto: ondas trabajadas con absoluta precisión, generalmente acompañadas de una raya lateral marcada y un acabado sedoso que remite al lujo, al misterio y a la elegancia atemporal de la era dorada de Hollywood.
Guía definitiva para lograr las Old Hollywood Waves
Para lograr unas Old Hollywood Waves impecables — glamorosas, pulidas y con ese inconfundible aire de diva clásica— la clave está en dominar la técnica, la preparación y el acabado. Todo comienza con una base perfectamente trabajada: el cabello debe estar limpio, completamente seco y pulido, con la aplicación previa de un protector térmico y un producto que controle el frizz sin quitar movimiento. Desde el inicio, la raya lateral profunda se vuelve esencial, ya que define la estructura del peinado y aporta ese dramatismo tan característico del estilo (además de estar en tendencia).
La herramienta correcta es una tenaza de barril medio, cuyo diámetro permite esculpir ondas definidas y continuas, evitando tanto el rizo cerrado como la onda sin forma. El cabello se trabaja en secciones, rizando todo en la misma dirección y manteniendo la tenaza en posición horizontal para lograr una caída suave y uniforme. Una vez marcadas, las ondas deben enfriarse con tubos o pinzas, un paso clave para fijar la forma, conservar el volumen y asegurar mayor duración.
Cuando el cabello está completamente frío, se cepilla suavemente con un peine de dientes anchos para fusionar las ondas y crear la clásica silueta en “S”. En este punto, una gota de aceite capilar ligero, aplicada únicamente en medios y puntas, aporta el brillo tipo espejo que distingue a este peinado. El look se sella con spray de fijación flexible, logrando un resultado estructurado, pero con movimiento natural. Así es como lo llevan —y lo perfeccionan— las celebridades.
En su versión contemporánea, las Old Hollywood Waves se reinterpretan con una actitud más relajada: menos rigidez, mayor fluidez y una caída natural que conserva la esencia pulida del look original. Se combinan con maquillaje de acabado glowy, labios nude o rojos profundos, y estilismos modernos que crean un contraste irresistible entre lo clásico y lo actual. Aunque este peinado luce especialmente bien en cabellos medios a largos, hoy también se adapta con éxito a melenas bob o incluso recogidos pulidos, como lo han demostrado Selena Gomez y Amanda Seyfried, confirmando que el glamour atemporal nunca pasa de moda.









