Un cambio de look radical no es solo una decisión superficial, es una transformación que impacta tu vida en todos los sentidos, tu rutina, tus hábitos de cuidado y hasta la forma en la que te percibes. El reciente regreso de Emma Roberts a su Golden Blonde nos recuerda que, detrás de un look impecable, hay toda una planeación que considerar, estrategia y mucho cuidado previo y posterior.
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Antes de apostar por un color completamente distinto al que llevas ahora, existen una serie de cosas que debes tener en cuenta, así que toma nota para evitar arrepentimientos más tarde.
Antes de apostar por un cambio de look considera lo siguiente
La salud del cabello es la prioridad
Antes de pensar en color o corte, es fundamental evaluar qué tan sano está tu cabello. Si hay daño por calor, procesos químicos previos o quiebre, lo ideal es hacer un plan de recuperación antes del cambio. Apuesta por tratamientos reparadores, mascarillas nutritivas y cortes para ayudar a que el cabello reciba mejor cualquier transformación y conserve brillo.
Considera un largo mínimo antes de cortar
Cuando el cambio implica un corte importante, los estilistas suelen recomendar tener un poco más de largo del que deseas. Esto permite: ajustar proporciones, corregir errores y lograr un acabado más pulido. Además, cortar puntas dañadas devuelve movimiento y luminosidad, algo clave en looks como el Golden Blonde, donde el brillo es protagonista.
Entiende el mantenimiento del nuevo color
No todos los tonos requieren el mismo nivel de compromiso. Tonos claros, como los rubios dorados, exigen visitas regulares al salón, hacer baños de color canda determinado tiempo, así como protección contra el calor y el sol. Antes de cambiar, pregúntate si estás dispuesta a invertir tiempo y cuidado constante, porque de lo contrario podrías terminar con una melena dañada, seca y opaca.
Ajusta tu rutina de cuidado
Un nuevo look casi siempre implica una nueva rutina. Shampoos sin sulfatos, tratamientos hidratantes, aceites capilares y protectores térmicos dejan de ser opcionales y se vuelven un must en tu rutina del día a día. Cambiar de look sin cambiar hábitos puede hacer que el resultado dure mucho menos de lo esperado.
Piensa en tu estilo de vida
Tu agenda, el clima en donde vives, la frecuencia de uso de herramientas de calor y hasta tu forma de vestir influyen en cómo se verá y evolucionará tu nuevo look. El regreso de Emma Roberts a un rubio clásico funciona porque se alinea con su estética, su estilo y su ritmo de vida.
Confía en un profesional (y en el proceso)
Los cambios bien logrados rara vez son impulsivos. Un buen estilista te ayudará a adaptar el look según tu tono de piel y facciones, proteger la salud del mismo y crear un plan a corto y largo plazo. A veces, el cambio perfecto no ocurre de la noche a la mañana, sino luego de varias etapas.
El nuevo look de Emma Roberts nos recuerda que los mejores cambios son los que respetan la esencia, priorizan la salud capilar y están pensados a largo plazo. Antes de un cambio radical, la clave está en informarte, prepararte y comprometerte con el cuidado que vendrá después. Porque cambiar de look es fácil; hacer que se vea impecable, no tanto.
