Nicole Kidman es una madre orgullosa y se ha encargado de poner el mejor ejemplo para sus hijas, tanto con su talento como con su personalidad y estilo únicos. La actriz fue vista recientemente llegando a Sídney, Australia acompañada de Sunday Rose, donde el duo de madre e hija lucieron effortless pero chic, con atuendos relajados pero aún adecuados a su estética sofisticada.
Sin embargo, entre todos los magníficos detalles, lo que capturó todas las miradas fue la melena rizada que Kidman llevó al natural, evocando directamente los inicios de su carrera.
El auge de la melena al natural
Desde el año pasado las melenas effortless ganaron mucha popularidad, en pasarelas, vimos a las modelos desfilar con peinados que simulaban texturas naturales y despreocupadas -desde Chanel hasta Prada y Chloé-, haciendo de estas todo un statement de personalidad, declaración que en esta ocasión retomó Nicole Kidman.
Lejos de los peinados ultra pulidos, alisados perfectos o estilos más construidos que han definido gran parte de sus apariciones públicas en las últimas décadas, Kidman apostó por dejar sus rizos sueltos, con textura y volumen, una imagen que remite a la Nicole de finales de los ochenta y noventa, cuando su cabello naturalmente rizado y en tonos rojizos eran parte esencial de su identidad visual. Este regreso no solo apela a la nostalgia, sino que conecta con una conversación mucho más actual dentro del mundo de la moda y la belleza: la celebración de lo auténtico.
Un statement de Nicole Kidman
Kidman completó su look con una chaqueta de piel negra, un top oscuro y pantalones de corte amplio en tono neutro, logrando el balance perfecto entre elegancia relajada y funcionalidad. Es un outfit que no busca imponerse, sino acompañar; que permite que el protagonismo recaiga en la actitud y, en este caso, en el cabello. Los lentes oscuros y el bolso clásico refuerzan esa estética effortless y ese aire retro que evoca su estética noventera.
Con el regreso de Kidman a su look más natural, la actriz pone el ejemplo a sus hijas. Una forma de comunicar que no son necesarios miles de ajustes para lucir icónica y sofisticada. En un momento en el que las tendencias apuntan hacia una belleza más honesta y personal, la elección de Nicole Kidman de mostrar su cabello rizado natural se siente especialmente relevante. No es solo una decisión estética, sino un statement silencioso: volver al origen, abrazar el paso del tiempo y resignificar aquello que alguna vez definió su imagen.








