Cocina Ext.

La pasta: todos los secretos de un plato universal

Gusta por igual a niños y mayores ¿El secreto?: es económica, fácil de preparar, muy nutritiva y sobre todo... está para chuparse los dedos

La pasta presenta multitud de variedades diferentes.

Resulta un ingrediente ideal en ensaladas y platos fríos.

Su producción y empaquetado ha mejorado tanto que incluso es posible disfrutar de un plato de pasta en menos de 5 minutos.


Aunque sobre su origen existen múltiples teorías, parece claro que fue Marco Polo quien trajo a Italia en 1295 los fideos desde el continente asiático. Siglos después, concretamente en 1930 la producción de la pasta comenzó a industrializarse y desde entonces hasta ahora este alimento no ha hecho otra cosa que aumentar su popularidad y su consumo. Y es que, hoy en día, parece casi misión imposible encontrar a alguien que no disfrute con un buen plato de macarrones con tomate o unos espaguetis a la carbonara. Esto, por mencionar tan sólo algunos de ‘los clásicos’ de la pasta, alimento básico de la dieta mediterránea y cuya variedad resulta asombrosa: fiorelli, cappelletti, rocchetti, pennti, tagliatelle, lasaña, fetucine, agnolotti, raviolis, canelones... Un sinfín casi eterno de sabrosas delicias, de muy fácil preparación, económicas y muy energéticas.

Así, acompañada por multitud de salsas y guarniciones como el tomate, la nata, la bechamel, las especias, el queso, etc, la pasta resulta especialmente indicada durante la infancia (dada su gran aceptación y su fácil digestión), así como en épocas de crecimiento o de ejercicio físico intenso.

Trucos y consejos

-Lo primero que debemos saber es que existen plastas frescas, que se encuentran en la zona fría de los supermercados y que se pueden conservar en casa 48 horas (espolvoreándolas con harina y envueltas en un paño, colocándolas en la parte baja de la nevera), y las secas, que pueden durar hasta varios meses.

-¿Cuándo está cocida?: La cocción óptima de la pasta es fundamental para el éxito o fracaso de un plato. Según los italianos, maestros de este arte, tanto la seca como la fresca (cuyo tiempo de cocción es menor) se deben preparar aldente, que quiere decir que debe estar firme. La pasta que se ha cocinado demasiado resulta flácida y sin gusto y, por ejemplo, un cocinero italiano jamás la serviría. Para comprobar que está lista hay que probarla con frecuencia y, cuando esté a su gusto, será el momento de apagar los fogones.