PSICOLOGÍA DE MODA

El síndrome del armario infinito o por qué nada te calma cuando todo te sobra: "Podemos sentirnos dispersas, ansiosas y estresadas"


¿Compras ropa todas las semanas? Hablamos con una psicóloga y una asesora de imagen para entender cómo te afecta emocionalmente la cantidad de ropa que tienes en el armario


Influye la cantidad de ropa que tenemos en nuestra ansiedad vital© @sarabace
7 de enero de 2026 - 15:05 CET

¿No te ha pasado alguna vez que abres tu armario y exclamas: “No tengo nada que ponerme”? Imagino que sí. A mí me ocurre una media de nueve veces por semana, cada mañana y cuando tengo alguna quedada para la que tenga que pensar algo más el look. Y, sin embargo, lo cierto es que siempre que abro el armario, veo mucha ropa, demasiada, pero luego poca que termine poniéndome. Este fenómeno es bastante habitual entre nosotras, las mujeres; nos parece que nunca tenemos suficiente ropa y, a la vez, nos sentimos saturadas con la que tenemos y nos cuesta decidir qué ponernos de lunes a domingo.

Influye la cantidad de ropa que tenemos en nuestra ansiedad vital© @vicmontanari

El síndrome del armario lleno, un detonante de estrés para las expertas en moda

Nos inspiramos en lo que vemos en las redes, guardamos cientos de looks diferentes en carpetas de Pinterest; navegamos en las webs de nuestras marcas favoritas y echamos en falta muchísimas prendas que nos gustaría añadir a nuestro armario. Para luego vernos bloqueadas a la hora de vestirnos. ¿Y si el problema realmente no fuera la falta de ropa, sino todo lo contrario? ¿Y si, ante la sobre saturación de prendas, nos sintiéramos incapaces de elegir? Este gesto de elegir la ropa que nos ponemos, que parece ser muy pequeño e irrelevante, propio de la rutina de todos los días, influye más de lo que pensamos en nuestro bienestar vital, en nuestros niveles de estrés, ansiedad, y autoestima.

A lo largo de estas líneas, analizamos el fenómeno de cómo influye la cantidad de ropa que tenemos en nuestra ansiedad vital, de la mano de dos expertas, la psicóloga Elena Calleja, y la psicóloga y asesora de imagen María Garrido.

Influye la cantidad de ropa que tenemos en nuestra ansiedad vital© @sarabace

Primer paso: ordena tu armario

Según nos explican las expertas, desde el punto de vista de la psicología, un armario lleno de ropa introduce en nuestro cerebro una carga sensorial extra. Supone un exceso de estímulos, más ruido visual, más decisiones que tomar. Ante esto, en nuestro cerebro se activan alertas sutiles, que nos aumenta la sensación de estrés, y se bloquea por saturación cognitiva. La psicóloga y asesora de imagen María Garrido (@eme.petite) nos explica que esta indecisión ante tanta ropa tiene que ver con un fenómeno denominado “paradoja de la elección”; es decir, “mientras más opciones tenemos, más nos cuesta decidirnos, y más ansiedad nos genera”.

Además, si a esta saturación de ropa se suma el desorden, esto aumenta aún más nuestro malestar emocional. “El desorden visual actúa como un estresor silencioso”, asegura la psicóloga Elena Calleja (@elenacalleja_psicologa). No nos damos cuenta de que, muchas veces, el estrés puede entrar por los ojos, por lo que vemos o escuchamos a nuestro alrededor, por ello la experta insiste en la importancia de mantener un espacio y un armario ordenador como regulador emocional. A este punto, María Garrido añade que “nuestro armario es un reflejo de quiénes somos. Si nuestro armario está repleto, desordenado y colapsado de información, es probable que eso se traduzca en sentirnos dispersas, ansiosas, estresadas…”.

Influye la cantidad de ropa que tenemos en nuestra ansiedad vital© @merilozanop

Este bloqueo puede desembocar en la famosa frase “no tengo nada que ponerme”, que, según nos explican las expertas, más que una afirmación real, puede responder a una desconexión entre nuestra identidad y lo que tenemos en el armario. Esto se traduce en frustración y angustia, y, según nos dice Elena Calleja, “puede aparecer cuando atravesamos cambios vitales, emocionales o corporales”. Vemos entonces que el afirmar “no tengo nada que ponerme” no tiene por qué responder a una realidad, pero puede reflejar muchos malestares internos: cuando la ropa no encaja con lo que somos hoy, o cuando sentimos que ‘nada nos funciona’, la autoestima puede resentirse”.

Ambas expertas coinciden en un punto muy importante: la solución no es comprar cada vez más y más, sino todo lo contrario. Un armario más simple, pero que contenga prendas que nos representen, nos ayuda a reducir la sobrecarga mental, y, según nos explica Elena Calleja, nos ayuda en la autoaceptación y definición de nuestro propio estilo, sin depender de ruidos externos, como pueden ser la presión de redes sociales, o intentar encajar en una forma de vestir con la que no nos identificamos. “No es tener mucha ropa o poca, sino de tener las piezas adecuadas, que cuadren con nuestro estilo de vida y necesidades”, concluye María Garrido.

Por otro lado, María Garrido asegura que tener un estilo personal muy definido disminuye la ansiedad que se produce por improvisar demasiado en nuestros estilismos, sin rumbo o influyéndonos por el ruido visual: “cuanto más nos conozcamos, mejores decisiones podemos tomar a la hora de vestir y más seguras nos sentiremos”.

Influye la cantidad de ropa que tenemos en nuestra ansiedad vital© @leoniehanne

Más pautas para reducir la ansiedad frente al armario, palabra de asesora de imagen

  1. Limpiar y organizar el armario 2 veces al año: la moda se encuentra en constante movimiento y evolución, al igual que nosotros mismos. Una prenda que pudimos usar hasta la saciedad hace un año, podemos no utilizarla nada en este momento. Por ello, la asesora de imagen María Garrido nos aconseja sacar “todo aquello que ya no nos representa, o que ya no sea nuestra talla, o esté en mal estado”. Eso ayudará a limpiar espacio de nuestro armario y dejar únicamente las prendas que de verdad vayamos a utilizar.
  2. Ordenar por categoría y color: “Cuando un armario está ordenado, nos aporta calma y claridad visual, y nos ayuda a tomar mejores decisiones a la hora de vestir”, explica María. Para ello, la experta recomienda distribuir las zonas de nuestro armario según categoría de producto (pantalones, faldas, vaqueros, camisetas…), y también por color.
  3. Pensar previamente nuestros looks: ¿Cuántas habremos perdido el bus para ir a la oficina por haber estado demasiado tiempo sentadas frente a nuestro armario sin decidirnos? Para evitarlo, María recomienda pensar el look la noche anterior, e incluso los looks de toda la semana en domingo. “Esto disminuye la demanda cognitiva matinal, el estrés, y reduce la posibilidad de salir de nuestra casa sintiéndonos incómodas con una elección equivocada”.
  4. Brújula emocional y vestir con estrategia: a las que nos gusta la moda no nos gusta salir de casa con un look con el que no nos sintamos satisfechas. Queremos vestirnos de acuerdo a cómo nos queramos sentir o deseemos ser vistas. Para ello, la asesora de imagen propone las siguientes preguntas: ¿cómo me quiero sentir hoy? ¿Qué deseo proyectar? "La ropa y los colores que elegimos nos ayudan a regular emociones o proyectar lo que queramos, son herramientas de comunicación muy potentes”.

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