Ana Boyer atraviesa uno de los momentos más especiales de su vida. A punto de convertirse en madre por cuarta vez —y, por primera vez, de una niña—, la hija menor de Isabel Preysler está viviendo unas Navidades muy familiares en Madrid, entre celebraciones tranquilas, encuentros con amigas y planes en casa. En medio de ese contexto, ha compartido uno de esos looks que resumen bien su estilo actual: femenino, cómodo, con personalidad y muy coherente con la etapa que está viviendo. Esta vez, con un vestido llamativo, de aire bohemio y acento latino, firmado por la diseñadora colombiana Johanna Ortiz.
Un vestido pensado para acompañar el embarazo
El diseño elegido por Ana Boyer es un maxi vestido confeccionado en jersey brillante, un tejido elástico que se adapta al cuerpo y que resulta especialmente favorecedor durante el embarazo. En tonos rojos y burdeos, el estampado de inspiración tropical aporta fuerza visual al conjunto sin resultar excesivo. El vestido presenta un escote en pico muy pronunciado, mangas largas y unos hombros ligeramente estructurados que equilibran la silueta.
La cintura se ajusta mediante una lazada desde la que cae una falda fluida. El movimiento del tejido y la forma en la que se abre la parte inferior recuerdan a los pareos, un guiño muy característico del universo creativo de Johanna Ortiz. Es un diseño cómodo, elegante y con ese punto bohemio y festivalero que encaja a la perfección con el estilo relajado pero sofisticado de Ana.
La firma colombiana Johanna Ortiz se ha convertido en una referencia internacional gracias a su manera de reinterpretar la feminidad desde una mirada artesanal y muy ligada a sus raíces. Fundada en Cali, la marca tiene su corazón en un atelier donde la creatividad convive con el compromiso social. El equipo está compuesto mayoritariamente por mujeres y la firma desarrolla programas centrados en la educación, la vivienda y la salud mental. Los diseños de Johanna Ortiz destacan por sus siluetas envolventes y sus estampados inspirados en la naturaleza.
Botas burdeos y joyas doradas: los complementos clave
Para completar el look, Ana Boyer ha optado por unas botas altas de tacón en piel, con punta marcada y en color burdeos, una elección que refuerza la gama cromática del vestido y estiliza la figura. En cuanto a los accesorios, ha apostado por joyas doradas, discretas pero bien escogidas.
El beauty look mantiene esa misma línea natural que la caracteriza: melena suelta con raya al lado y ondas suaves, un peinado recurrente en ella que aporta movimiento y frescura. Un maquillaje sencillo, centrado en una piel luminosa, termina de redondear una imagen muy coherente y fácil de reconocer.
Una Navidad especial en familia
Este look llega en un momento muy significativo para Ana Boyer. Estas fiestas las ha pasado en casa de su madre, Isabel Preysler, en Puerta de Hierro, rodeada de sus hijos —Miguel, Mateo y Martín— y de su marido, Fernando Verdasco. Una Navidad íntima, marcada por los planes tranquilos y por la ilusión compartida ante la llegada de un nuevo miembro a la familia.
En medio de estas celebraciones, Ana también ha tenido ocasión de reencontrarse con su hermana Tamara Falcó y con su amiga Isabelle Junot, con quienes compartió una cena navideña. Mientras Tamara apostaba por el negro e Isabelle dejaba ver su embarazo, Ana volvía a elegir un vestido estampado.










