Escándalo en Inglaterra: un chófer de Isabel II permitió el acceso a Buckingham a dos desconocidos a cambio de dinero

Dos reporteros del diario británico 'News of the World' fueron los encargados de destapar la traición haciéndose pasar por acaudalados empresarios

por hola.com

Podría decirse que la historia de este chófer de la reina Isabel II es la del cazador cazado. Al parecer, este individuo permitió el acceso a desconocidos a Buckingham Palace a cambio de dinero, exactamente 1.137 euros.

Los detalles de este intencionado fallo de seguridad están siendo publicados por el diario británico News of the World, dos de cuyos reporteros se hicieron pasar por acaudalados empresarios árabes que tentaron al chófer con una interesante oferta económica a cambio de entrar, clandestinamente, a los terrenos reales. 

El imprudente protagonista de toda esta trama es un conductor llamado Brian Sirjusingh y que, al parecer, no ha dudado en utilizar su empleo en la residencia oficial de Isabel II para, además, tener encuentros con su amante.

Así es cómo el pasado viernes, sin necesidad de someterse a controles de seguridad, los dos periodistas consiguieron 'colarse' en uno de los edificios insignia de los Windsor. Esto hubiera sido una hazaña imposible sin la ayuda de Brian, pues normalmente incluso los miembros de la Familia Real inglesa tienen que mostrar sus identificaciones para acceder a la residencia.

 Al parecer, el chófer traidor les permitió a los intrépidos reporteros ver la flota de automóviles e incluso tomar asiento en un Bentley que la Reina ha utilizado frecuentemente para acudir a actos oficiales. También les indicó, con todo lujo de detalles, qué automóviles utilzaban Isabel II o la princesa Ana en sus desplazamientos privados.

Una vez descubierto todo el engaño, Buckingham ha asegurado que investigaría al acusado en cuestión, mientras que la Policia también ha determinado que se pondrá en contacto con Palacio para examinar las medidas de seguridad.

Los periodistas que urdieron todo el plan para desenmascarar al empleado argumentan que si en vez de ser ellos, se hubiera tratado de un par de terroristas, éstos hubieran tenido tiempo de tomar nota de las matrículas de los coches, examinar los vehículos e incluso podrían haber insertado artefactos explosivos.