De musa de Julio Iglesias a Marquesa de Griñón
Miguel Boyer: Las razones del corazón
 
  El destino le tenía reservado un papel deslumbrante y, aunque incómodo por la presión de los medios, ella lo ha protagonizado durante 30 años sin apenas quejarse. Y ahora, se arropa con una biografía singular. Con la fama de ser un mito, un enigma y un fenómeno social que no se explica, pero que ella tampoco ha buscado.
Ser número uno tiene su precio
Cumple este fin de semana cincuenta años, disfruta de una situación social privilegiada y mantiene intacta su enorme capacidad de seducción y su carisma. Pese a todo, ser la número uno tiene su precio, y ella hace años que se cansó de pagarlo. Por esta razón, ha espaciado sus salidas, no está interesada en fiestas de sociedad, no veranea ya en Marbella, ni concede apenas entrevistas. Por el contrario, se esmera en empaparse de la inteligencia de Miguel Boyer todos los días y trata de vivir a espaldas de su popularidad. Éste le recomienda libros, le cuenta historias que no le aburren, le regala flores, porcelana, pinturas, viajes culturales y, de vez en cuando, para celebrar una fecha especial, alguna joya poco ostentosa.
Un ama de casa
No se considera guapa ni inteligente. Tampoco tonta, ambiciosa o calculadora, y se define a sí misma como un ama de casa amantísima de sus hijos, a la que el azar y la pasión de hacer siempre lo que ha querido le han hecho vivir más intensamente que a la mayoría de sus semejantes. Acciones que le han permitido ser consecuente con lo que piensa, pero por las que ha sido sometida, también, a severos juicios nacionales.

Nunca juzgará a la ligera
Duras críticas ante las que, por timidez y educación, se ha armado de paciencia; cualidad que posee en exceso y que le permite, cuando se siente agredida, encerrarse en el silencio Por ello, no es difícil para ella reconciliarse consigo misma, vivir en paz y mantener la calma en cualquier circunstancia, por muy difícil que ésta sea. Por ello, también, nunca juzgará a nadie a la ligera, ni se permitirá una queja y escuchará, siempre, pacientemente, a cualquier interlocutor porque "de todo se aprende", dice.