Degustando el Mediterráneo sin prisa y navegando

Costa Cruceros presenta su gama NeoCollection con cruceros pensados para disfrutar en barcos más pequeños y con excursiones gourmet

by hola.com

Imagínate que empiezas las vacaciones, esta vez toca Italia, y la primera parada es la incomparable Costa Amalfitana. No es un camino largo así que recorres Amalfi, subes a Ravello y a la vuelta -justo antes de parar en Positano- disfrutas de la gastronomía de la zona en La Taverna del Leone, donde la ‘signora’ te recomienda lo mejor del día. Después, paseas por Positano, te dejas llevar por la silueta de Capri mientras tomas un helado e incluso te da tiempo a que te hagan unas sandalias a medida y exclusivas por un precio nada excesivo.

Para terminar el día, cenas en Salerno, que no es tan sofisticada como Positano o Ravello, pero tiene toda la magia decadente del Sur de Italia. ¿Pizza o pescado? En cualquiera de los pequeños restaurantes del centro acertarás, sin lujos pero con excelentes materias primas y también sin prisas, no vaya a ser que se moleste el camarero.



Al día siguiente, te das una vuelta por la Toscana. Sí, has leído bien, nos hemos trasladado a más de 500 km. En esta ocasión decides visitar la pequeña localidad de Bolgheri, un pueblecito medieval que perteneció a los condes de la Gherardesca y que en el siglo XIX fue el hogar del reconocido poeta italiano Giosue Carducci. Aún hoy se admira su castillo de ladrillo rojo y las antiguas viviendas de piedra.

El plan de hoy se ha organizado en torno a una conocida vía del vino, así que tras el capuccino de rigor en Bolgheri, visitas una bodega Toscana, en concreto Tenuta Argentiera, que es DOC Bolgheri, admiras la finca de los hermanos Fratini y degustas sus caldos, Poggio Ai Ginepri, Villa Donoraticco y la estrella de la “cantina” Argentiera. Los viñedos forman parte de una extensísima finca que llega al mar así que la degustación se acompaña de una selección gastronómica de la zona, embutidos, tomates cultivados en la ‘granja’ y un aceite excepcional.



Por la tarde, si quieres, aún te da tiempo a visitar Pisa, sólo está a 15 minutos en tren. Tu viaje continúa, el interés por la cultura gastronómica y vinícola italiana crece, así que te recorres la región del Piamonte con la fortuna de que la familia Marrone te abre las puertas de su bodega, que también son las de su casa. Serena, una de las tres hijas del propietario, te presenta con orgullo los vinos familiares, todos Barolo, mientras explica que la salsa de tomate de la “bruschetta” la ha cocinado su “mamma”.

Aún queda tiempo para degustar otra exquisitez piamontesa, la trufa, y, como no, en el mejor lugar, en Alba, la capital de Langhe. Esta zona se aleja del recorrido tradicional de los circuitos turísticos italianos y, sin embargo, ha sido un gran descubrimiento, más si te interesa un “gourmet tour”. Y en un día tan redondo te encuentras con una feria italiana, nada raro ya que las degustaciones de productos locales son muy típicas en toda Italia.



Viajar así, con distancias de más de 500 kilómetros entre un destino y otro, sin prisas, sin agobios, solo puede realizarse en un crucero, pero no en un crucero sin más, sino en Costa NeoRiviera, la nueva propuesta de Costa Cruceros con su gama NeoCollection. Por el día disfrutas de todas las opciones que te ofrece el destino, con la ventaja de que –si lo prefieres- puedes disfrutar de estas excursiones más selectas, a lugares fuera de las rutas turísticas tradicionales, mucho más enfocadas para degustar la cultura gastronómica y vinícola de las diversas regiones. Son excursiones más reducidas, para grupos de un máximo de 25 personas y a destinos fuera de las rutas turísticas tradicionales.

Desde Tolón, por ejemplo, decidimos no ir a Mónaco sino pasar el día en Saint-Tropez, después recorrimos la vecina y más tranquila Saint Maxime (que los lectores de hola.com reconocerán por ser el lugar de veraneo de la Familia Real sueca) y terminamos en Port Grimaud, una pequeña y exquisita población que fue construida sobre canales en 1962 y en la que cada casa tiene su muelle de atraque para el barco.

La experiencia NeoCollection sin embargo, no se queda en tierra. Los menús han sido elaborados para disfrutar de las exquisiteces de cada zona. En NeoRiviera, en concreto, el chef los ha creado en colaboración con la Universidad de Ciencias Gastronómicas de Pollenzo que les ha asesorado para crear una carta única para cada una de las noches y en función de la ruta de navegación. Los vinos, como no, se adaptan también cada noche al menú.

NeoRiviera para en los puertos de Savona, Tolón (Francia), Barcelona, Porto Empedocle (Sicilia), La Valetta, Salerno y Livorno, se puede subir a bordo en cualquiera de estos puertos y con otra marcada diferencia, los hay de los que sale pasada la medianoche así que te da tiempo a disfrutar de la cena en tierra y sin mirar el reloj. Lo que se mantiene como en todos los Costa Cruceros son las múltiples actividades de ocio. La animación diurna y nocturna, el fabuloso spa, el gimnasio en proa para disfrutar del mar mientras se navega. A esto hay que añadir, las conferencias culturales gastronómicas que se dan a bordo, todos los días y para aprender a degustar y cocinar pastas y dulces. Toda una experiencia que va más allá de un crucero.

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