Cursos de cocina mediterránea en villas y palacetes

El aceite de oliva oficia como hilo conductor por los sabores de las dos orillas del Mare Nostrum; más familiares al norte y más exóticos y especiados al sur. La dieta mediterránea, una de las más celebradas del planeta, desvela sus secretos en los cursos que organizan en entornos excepcionales villas y casas de campo, palacetes y escuelas de cocina del universo mediterráneo.

by hola.com

Además de unas tradiciones, una arquitectura y hasta un sentido del humor muy parecido en ambas orillas, el Mediterráneo se entiende, también, a través de sus sabores. Tanto en la ribera europea como en las más exóticas del norte de África, parte esencial de la cultura mediterránea son esos guisos y delicatessen que un buen puñado de lugares excepcionales enseñan a perfeccionar a quienes sueñen con aliñar sus vacaciones con unas horas entre fogones.

En Francia la tradición culinaria ha sido siempre pionera, de ahí que no sea extraño dar con infinidad de hotelitos rurales y hasta granjas en los que aprender a elaborar quesos, vinos, foie y demás exquisiteces. Una inmersión total en la cocina provenzal es lo que, a tiro de piedra de Niza, propone Cooking With Friends in France, donde a lo largo de una semana se combina la visita a mercados con tiendas especializadas en gastronomía, restaurantes gourmet y, cómo no, las clases de chefs profesionales, que tienen lugar en la villa campestre en la que se alojan los participantes.

Igualmente Italia es un destino culinario tan de primera que en sus principales ciudades, incluso a través de la recepción del hotel, no será difícil localizar escuelas en las que dedicar unas horas a conseguir una pasta al dente. Algo más en profundidad, e infinitamente más exclusivo, es lo que proponen los cursos de cocina del chef Giuliano Hazan en el magnífico marco de la renacentista Villa Giona, a las afueras de Verona. Hazan, con su esposa y la enóloga Marilisa Allegrini, despachan una semana en la que vivir a fondo los sabores, el vino y el estilo de vida a la italiana, alojándose en la villa y participando en un suculento programa de visitas culturales y gastronómicas que van desde un pequeño productor hasta los restaurantes más premiados.

A las afueras de Florencia, la Villa San Michele, erigida en el siglo XV por los franciscanos, es hoy un hotel exquisito en más de un sentido. Porque, además de ser una delicia de alojamiento, puede asistirse a las clases que, en el antiguo secadero de limones de los monjes, imparte su chef, Attilio Di Fabricio; dueño y señor, por cierto, de un estupendo castellano. Las hay de tres a seis días, con incluso un curso para niños y otro de cocina para solteros.

Tampoco en casa faltan las buenas propuestas. La romántica Hacienda Na Xamena, en Ibiza, también organiza unas divertidas sesiones entre fogones de la mano de su chef, en una cocina al aire libre frente a un mar y unos acantilados que son de escándalo.

También son innegablemente mediterráneos los cus-cus, tajines y pastelas que, en Marruecos, pueden aprenderse a preparar en muchos de esos palacetes transformados en hotelitos con encanto conocidos como riads. En plena medina de Fez, algunos tan exquisitos como el Dar Tafilalet o el Laaroussa organizan cursos a la medida. También puede participarse en los talleres culinarios de Clock House, con recorrido incluido por los mercados de los zocos para comprar los ingredientes más frescos.

GUÍA PRÁCTICA

Cooking with Friends, Domaine de Bramafam, Francia
Los cursos, en una villa provenzal a apenas media hora de Niza o Cannes, incluyen seis noches de alojamiento en la propiedad en media pensión, los cinco días de clase para un máximo de seis participantes y un sinfín de excursiones de interés culinario. Se celebran en primavera y otoño, y cuestan 1.950 €. En febrero también proponen uno alrededor del mundo de la trufa. Igualmente se pueden solicitar clases de un día a la medida.

Chef Giuliano Hazan en Villa Giona, Verona, Italia
Una semana en una villa renacentista con clases de cocina de la mano de este prestigioso chef para un máximo de doce participantes, con alojamiento en la propiedad y visitas a los mejores restaurantes de la zona y a numerosos productores locales. Tienen lugar en otoño y cuestan 3.720 €.

Villa San Michele, Florencia, Italia
Cursos de tres a seis días, entre mayo y octubre, en esta aristocrática villa de las colinas de Fiésole. Oscilan entre los 1.125 €, con dos noches de alojamiento, las dos mañanas de curso y las comidas con los platos preparados con el chef, y los 2.590 €, con cinco noches, el curso y un programa de actividades de lo más exclusivo por Florencia y sus alrededores.

Hacienda Na Xamena, Ibiza, España
Frente al mar, al aire libre, cada semana se proponen tres clases de distintas especialidades: cocina dietética, étnica, ibicenca... Cada una dura tres horas y cuesta 200 €, con el taller y la degustación de los platos preparados, además de los vinos más indicados para cada uno.

Cursos de cocina en Fez
Se suelen organizar a la medida en antiguos riads, como el Laaroussa o Dar Tafilalet, donde los imparte Lahcen Becqui, que está abierto a lo que quieran aprender a preparar los alumnos en el tiempo de que dispongan, y les acompaña, antes de las clases, por los mercados de los zocos para familiarizarse con los productos. Dado el éxito de estas iniciativas culinarias en la ciudad, también ha abierto una escuela de cocina en el Café Clock, con cursos de un día y la degustación de los platos preparados por 55 €, y posibilidad de hacer cursos específicos de pastelería local, salazones o propuestas tan tentadoras como aprender a hacer pan en un horno con varios siglos a sus espaldas.

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El absoluto lujo de los talleres de cocina que, bajo la supervisión del chef ejecutivo del Club del Doge, organiza a la medida el exclusivo Hotel Gritti Palace de Venecia para sus clientes o para grupos de un máximo de 16 personas.

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