Madagascar, un viaje salvaje y extremo

Perderse en la reserva especial del Ankarana, en el norte de la isla, es una aventura de esas de una vez en la vida. Sus grandes macizos calcáreos ofrecen lugares torturados por la erosión que han creado insólitos paisajes que te dejarán boquiabierta.

by hola.com

Los tsingys son grandes plataformas de roca caliza fuertemente erosionadas por el agua de lluvia. Se trata de un proceso llamado karstificación, bien conocido en todas las montañas calcáreas, incluidas las de España; pero mientras en el hemisferio norte este fenómeno da lugar a zonas moderadamente erosionadas, aquí en Madagascar, donde todo es salvaje y extremo, produce ciudades góticas entre cuyos resquicios crece la selva tropical y se esconde buena parte de la fauna que queda en la isla.

Algunos de los tsingys más espectaculares pueden verse en la reserva especial del Ankarana, cerca de la carretera RN-6, que une Diego Suarez con Ambanja, en el norte de la isla, donde se contabilizan más 120 kilómetros de cuevas, docenas de simas y cañones cuya profundidad quita el hipo. En los escasos espacios del Ankarana (que en malgache significa el lugar donde hay rocas puntiagudas) donde la roca cede terreno al bosque húmedo pueden verse algunas de las especies de camaleones endémicas de Madagascar, con sus trajes de colores mutantes, desde el pequeño bleuve cornis al extraño camaleón pantera. El macizo del Ankarana está considerado sagrado por la tribu de los antakarana; varios de sus reyes están enterrados en estas cuevas.

Pero los reyes de la fauna del Ankarana son, sin duda, los lemures, uno de los endemismos más conocidos y estudiados de Madagascar. Estos simpáticos mamíferos, mitad ardilla mitad gato, son en realidad protosimios, parientes lejanos de los primates y más lejanos aún del homo sapiens. Cómo llegaron aquí y, sobre todo, por qué han sobrevivido sólo en Madagascar es un misterio para la ciencia. Se sabe que cuando la isla se separó de África aún no existían, y que llegaron después, hará unos 40 millones de años, supuestamente a bordo de troncos e islas de vegetales flotantes desde el continente negro. Hay al menos 35 especies diferentes en la isla, todas autóctonas, que los hay casi enanos, como el microcebú, de apenas 30 gramos de peso, o de vida nocturna y muy difícil observación, como el Aye-Aye, la especie a la que Gerald Durrell perseguía durante páginas y páginas de su divertido Rescate en Madagascar.

La mejor forma de llegar al Ankarana es formando parte de alguna expedición en 4x4 organizada por agencias locales. Es fácil contratarlas en Diego Suarez. No hay alojamiento dentro del parque, por lo que los organizadores prevén todo el equipo necesario para la acampada; también se puede dormir en alguno de los lodges y cabañas que hay a las afueras de la reserva. Una noche bajo las estrellas, con esas ciudades góticas de piedra por decorado y los ruidos de la naturaleza malgache como banda sonora, es una experiencia inolvidable.

DATOS PRÁCTICOS

Cómo ir
No hay vuelos directos desde España. Lo más práctico es volar con Air France, vía París. Air Madagascar vuela también desde París y además tiene vuelos internos en el país. Solo Madagascar es una agencia española especializada en viajes a esta isla, incluidos circuitos por el Ankarana; Kananga y Viajes Ámbar también incluyen Madagascar en su catálogo. La agencia King de la Piste organiza excursiones al Ankarana desde Diego Suarez (Antsiranana).


Dónde dormir
En Antananarivo: Hotel Colbert, céntrico y muy confortable, en un edificio moderno aunque con decoración colonial; Royal Palissandre, una construcción moderna pero construida a estilo tradicional, con madera de palisandro, encantador y muy acogedor, y Hotel du Louvre, en el distrito financiero, cerca de los jardines Antaninarenina. En Diego Suarez: Allamanda, el único en el centro que además tiene vistas a la playa, un tres estrellas correcto y agradable; y Note Bleue, un cuatro estrellas tipo bungalows a pie de playa que ofrece muchas actividades náuticas y excursiones por la isla.

Gastronomía
En la capital, Antananarivo, abundan los restaurantes de influencias francesas con excelentes materias primas y recetas que mezclan platos de la metrópoli con otros locales. Mariette (Faravohitra, s/n tel. 261 20 22 21 602), es uno de ellos. Buena cocina francesa también en La Boussole (Rue du Doctor Villete, 21, tel. 261 20 22 35 810), una famosa brasserie con excelentes pescados, mariscos y carnes de cebú. En Diego Suarez, los restaurantes La Rosticceria, el Tsara Be o el Vanilla, todos fáciles de localizar en el casco urbano.

En el norte de Madagascar no te pierdas...
La bahía de Diego Suarez, llamada Antsiranana en malgache, una de las más bonitas de África. El parque nacional de la Montaña de Ámbar es otra gran reserva forestal donde es fácil ver la fauna endémica de esta especie de arca de Noé. Nosy Bé es la isla más famosa del norte del país, con buenas playas y mucha vida local. No hay que dejar de visitar el mercado de los viernes de Antannanarivo, la capital, conocido como el Zoma, uno de los más grandes de África.

Más información
Oficina de Turismo de Madagascar

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