Déjate malcriar en un romántico tren de lujo

A Escocia le preceden siempre sus señas de identidad: los kilt, los clanes, las gaitas, los whiskeys o sus paisajes de brumas, lagos, acantilados y castillos. Cada uno de ellos asoma por los ventanales de este tren con pedigrí.

by hola.com

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Del puñado de trenes con nombre y apellido que circulan por el mundo, el Royal Scotsman es uno de los pocos que aún resisten en la vieja Europa. Puede no tener ni el nombre ni el halo de leyenda que envuelven al Orient Express, pero se le arrima en servicio y hasta lo supera en comodidad y precio: algo más de 2.500 € por persona en su itinerario más corto de dos noches. Eso sí, una vez a bordo, desde las visitas que se organizan a destilerías, castillos o grandes mansiones, hasta los artistas y narradores de historias que suben cada noche para amenizar las veladas y, por supuesto, los vinos que acompañan las comidas y cenas en sus vagones-restaurante o las copas en el esplendor eduardiano del Coche Observatorio, corren por cuenta de la casa.

Si el Orient Express vendría a ser al Ritz de los trenes, el Royal Scotsman equivaldría a una caprichosa villa campestre en la que se hubiera reunido a un grupo de amigos con ganas de dejarse malcriar. Un máximo de 36 pasajeros en cada viaje, atendidos por una docena de tripulantes e instalados en unos camarotes sorprendentemente amplios, panelados en madera, verán pasar desde sus ventanales algunos de los tramos más bucólicos de las Tierras Altas de Escocia, a bordo de una extravagante urna rodante que se mueve al ritmo lento de antaño, y que le devuelve al viaje ese romanticismo que los aviones y la inmediatez le han hecho perder.

Una especie de Gran Hermano de lujo donde la exquisitez sin encorsetamientos del entorno se confabula con el embrujo de los paisajes para crear el ambiente irreal que provoca la experiencia única de vivir por unos días dentro de un tren.

Inspirados en el éxito del efímero Highland Belle, con el que a principios de los ochenta sir Bill McAlpine realizaba sus expediciones privadas en dos vagones de época para apenas seis pasajeros, los directivos Michael Ryan y Fergus Hobbs comenzaron a pergeñar la puesta en marcha del Royal Scotsman. En 1985 alquilaron un juego completo de vagones, bastante distintos todos entre sí, con los que comenzaron a encandilar a sus primeros viajeros. Cinco años más tarde, una segunda dotación de coches Pullman de los sesenta, que incorporaban muchas mejoras en cuanto a espacio y servicios, sustituyó a aquel primer convoy.

Desde entonces el Royal Scotsman, que parte siempre de la estación de Edimburgo despedido por una banda de gaiteros en perfecta formación, sirve en bandeja de plata, entre abril y octubre, unos itinerarios de dos a siete noches por distintas esquinas de las Highlands, sin que realmente importe hacia dónde se está yendo. Porque el verdadero placer es encontrarse dentro, disfrutando de una ternera de Angus en una cena de gala en la que los hombres han de llevar obligatoriamente esmoquin o kilt, o de una conversación con un compañero de viaje de lo más cosmopolita. Y, lo verdaderamente insólito: viajar y no tener gana alguna de llegar.

Cómo llegar
Existen vuelos a Edimburgo desde varias ciudades españolas. El tren se puede reservar directamente con Orient Express, aunque si se prefiere contratar un viaje organizado puede contactarse con agencias especializadas en escapadas de lujo como Viajes Upper Class.

Las rutas del tren
En 2009 el Royal Scotsman opera entre abril y octubre, alternando sus distintas rutas: Highland, de 2 noches, desde 2.630 € por persona; Western, de 3 noches, desde 3.830 €; Classic, de 4 noches, desde 4.830 €; Grand West Highland, de 5 noches, desde 5.810 €, y Grand North Western, de 7 noches, desde 7.790 €. En estos precios están incluidos, además del alojamiento a bordo, todas las comidas, bebidas, visitas y diversiones. Como novedad de este año, con una única salida el 5 de junio, la ruta Casas y Jardines de campo, de cinco días (cuatro noches), durante los que se abrirán para sus pasajeros algunos de los jardines, mansiones y castillos con más encanto de Escocia, de la mano de Sue Chivers, autora del libro House & Garden, Country Homes and Interiors, y de la fotógrafa especializada en jardines Patsy Floyd. El precio por persona es de 5.260€.

Más información
En Turismo Británico o en Turismo de Escocia.

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