Prótesis de cadera

por hola.com

Última revisión: 2010-04-02 por Dr. Roberto Palacio González

¿Qué es una prótesis de cadera?

Una prótesis es un artefacto que se implanta para realizar una determinada función que el cuerpo ha perdido o la realiza de forma muy defectuosa.

La articulación de la cadera es el encaje que forman la cabeza del hueso del fémur, de forma semiesférica, con el cotilo de la pelvis, que es una cavidad del hueso de la cadera en forma también de semiesfera.

La prótesis de cadera se coloca en el lugar que ocupa la articulación de la cadera.

¿Qué materiales la componen?

Se utilizan aleaciones metálicas, titanio, materiales cerámicos y polímeros. Hoy por hoy sólo estos materiales presentan las condiciones más adecuadas de resistencia, durabilidad y comportamiento ante los esfuerzos que sufrirán una vez implantados en el cuerpo humano.

Artículos de interés

En nuestra sección 'La tercera edad' podrá encontrar artículos relacionados:

Las prótesis totales

Sustituyen tanto la cabeza femoral como el cotilo. La parte que se ancla en el fémur se llama vástago y se le añade una semiesfera o cabeza, que es la parte articular.

Las prótesis parciales

Sustituyen sólo la cabeza femoral, dejando la pelvis intacta. La cabeza protésica puede formar un bloque único con el vástago (prótesis tipo Thompson) o ser extraíble de forma aislada, lo que permitiría en un futuro convertirla en prótesis total: cuando se coloca un cotilo protésico, la cabeza del vástago debe ser más pequeña que en las prótesis parciales.

¿Qué piezas la componen?

Hay que diferenciar las prótesis parciales de las totales.

Nunca se sustituye sólo el cotilo de la pelvis.

Las prótesis de recambio o de rescate se utilizan cuando la primera prótesis ha desgastado el hueso y está suelta. Suelen tener mayor número de piezas para adecuarse a las zonas de pérdida de hueso. El problema es que cuanto mayor sea el número de piezas más rozamiento hay entre ellas, y más residuos o virutas se desprenden, lesionando más el hueso.

¿Cuándo se indica el implante de una prótesis de cadera?

Cuando el tratamiento con medicación, fisioterapia u operaciones previas no consigue mejorar un estado de dolor o invalidez graves, producidos por lesiones de la articulación de la cadera:

¿Qué tipo de prótesis conviene a cada paciente?
¿Qué hacer si se requiere implantar una prótesis de cadera y de rodilla?

Primero se debe operar la cadera. Una vez conseguida la recuperación de la movilidad y la fuerza en el muslo, se implantará la prótesis de rodilla, que requiere una rehabilitación rápida y específica, y para ello es fundamental una cadera útil.

¿Cuándo no se aconseja implantar una prótesis de cadera?

La contraindicación más clara es la infección, ya que los microbios anidan en cualquier material extraño al cuerpo. Habitualmente sólo se pueden erradicar los microbios si se extrae ese material. En el caso de una prótesis es una verdadera tragedia, tanto para el paciente como para el cirujano, por los problemas que derivan tanto del tratamiento como de las secuelas.

La infección no solo se considera en la cadera. Cualquier parte del cuerpo que presente una infección puede enviar sus gérmenes por la sangre hacia la prótesis. La típica infección que pasa desapercibida es la que afecta a los dientes: una muela cariada es un foco de infección aunque no duela ni se inflame. A su vez la prótesis infectada sirve de reservorio, o nido de gérmenes, que en cualquier momento pueden emigrar por la sangre y provocar una infección grave con secuelas que pueden llegar a ser incluso mortales. Por tanto, una infección primero se debe curar, y después implantar la prótesis. El problema es que nunca se tiene el 100% de seguridad de que no se infecte.

Un mal estado de salud que aumente el riesgo de muerte o secuelas graves a causa de la cirugía o la anestesia: diabetes descompensada, lesiones graves del pulmón o corazón, alteraciones graves de la coagulación de la sangre. No obstante en casos moderados el paciente tiene la última palabra, pero tanto él como los familiares deben comprender los riesgos que asume.

En pacientes jóvenes debe retrasarse lo más posible. El hueso suele ser de buena calidad para acoger la prótesis pero la actividad de la persona joven es alta, lo que afloja el implante y obliga a tener que recambiar la prótesis en unos años.

En pacientes encamados la mejor solución por su simpleza y escasos riesgos es la decapitación de la cabeza femoral; se extirpa de tal forma que queda un espacio libre entre el fémur y la pelvis. Tendrá movilidad de la pierna y sin dolor.

¿Cómo se desarrolla la intervención y los días siguientes?
La infección de la prótesis (de cada 100 operados, uno o dos la desarrollan)
Hematoma

Consiste en la acumulación de sangre residual. Se puede sobreinfectar, por lo que se debe drenar: normalmente se introduce una sonda acanalada o unas pinzas por la herida (no suele doler) y se drena por esa zona. A veces es necesario realizar una intervención quirúrgica de limpieza.

Seroma

Lo mismo, pero el líquido es un exudado de los tejidos (linfa, etc.).

Luxación de la prótesis

La pieza femoral se separa de la pélvica.

Trombosis venosa profunda

Supone la formación de trombos en las venas internas de las piernas (aun con la profilaxis puede aparecer). El riesgo es que los trombos se desprendan y emigren como émbolos hacia el pulmón, provocando una embolia pulmonar.

Embolia grasa o bien por cemento

Al perforar el hueso para implantar la prótesis pueden formarse pequeños émbolos de grasa de la médula ósea (el tuétano del hueso), que irán al pulmón. En las prótesis cementadas el cemento entra a presión y puede también provocar embolia.

Lesiones de nervios

Cada vía de abordaje puede lesionar por proximidad a un nervio. Lo más habitual es la lesión del ciático o del nervio del glúteo medio. Suele ser más frecuente en los recambios de prótesis debido a que la cicatriz previa no deja ver bien las estructuras.

Lesiones de arterias

Lo mismo ocurre con las arterias. En los recambios puede lesionarse alguna rama arterial vecina al cotilo.

La fractura del fémur en la zona del vástago por un golpe

Se favorece cuando el hueso tiene osteoporosis. Suele requerir como mínimo una operación de osteosíntesis (fijación de los fragmentos de la fractura). En ocasiones tiene que recambiarse la prótesis.

Las calcificaciones alrededor de la prótesis

A veces son muy voluminosas e impiden la movilidad de la cadera, lo que indica la extirpación quirúrgica cuando se haya detenido su crecimiento (calcificación en fase inactiva). Se pueden prevenir tomando determinados antiinflamatorios durante meses, siempre que no aparezcan lesiones digestivas por su uso.

¿Qué complicaciones tiene la prótesis de cadera? ¿Qué problema fundamental presentan las prótesis?

La prótesis es un artefacto rígido encastrado en un tejido duro pero vivo, que es el hueso. Por tanto la interacción entre ambos cuando la cadera se mueve o se apoya originará tarde o temprano un aflojamiento. El periodo se mide en años. En los jóvenes es inevitable. En los ancianos su esperanza de vida puede concluir antes de que se afloje lo suficiente como para dar problemas. El aflojamiento inicialmente puede no dar síntomas, pero acaba provocando un dolor incapacitante. La prótesis deberá cambiarse en la intervención llamada de revisión o de recambio, que presenta muchos más problemas:

¿Qué puede hacer un paciente con una prótesis de cadera?

Dr. Alain Vannineuse, especialista en Cirugía Ortopédica y Traumatológica

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