Cólico del lactante

por hola.com

Última revisión: 2010-03-09 por Dr. Alberto Fernández Jaén

¿Qué ocasiona el cólico?

Entre el 10 y el 15% de los niños pequeños tiene cólicos.

Los médicos no saben exactamente qué es un cólico o qué lo provoca. Existen varias teorías, pero los especialistas no se ponen de acuerdo en encontrar una única causa ni en decidir el tratamiento más adecuado que se debe seguir.

La teoría más aceptada es que los intestinos del niño trabajarían demasiado, lo cual les acarrearía retortijones. Sin embargo, hay expertos que, por el contrario, consideran que los movimientos de los intestinos son en realidad demasiado lentos, provocando así una acumulación de aire en los intestinos que hace que éstos se expandan, con el consiguiente dolor.

Otros médicos creen que el cólico tiene relación con el hecho de que los niños coman demasiado, demasiado rápido o que traguen demasiado aire y no eructen.

De cualquier modo, también podría haber cierta conexión entre el cólico del lactante y la presencia de la leche de vaca en la dieta de la madre que lo amamanta.

¿Cómo puede usted saber si su hijo tiene un cólico?

Algunos de los síntomas del cólico:

Sin embargo, el cólico puede no ser la única causa del malestar del niño. Si un niño llora con mucha frecuencia y no se le puede consolar, se puede pensar que existen otras razones más serias para su malestar, por lo que siempre se debe consultar al médico antes de sacar la conclusión de que el bebé padece un cólico. Otras enfermedades, como el vólvulo (cuando se retuerce un tramo de intestino), la torsión de un testículo, o cualquier otro dolor también puede provocar el llanto incontrolado del bebé. En caso de duda, debe siempre consultar a su pediatra.

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¿Lo que la madre come, puede hacer empeorar el cólico?

Algunos médicos piensan que los alimentos que producen un aumento del gas intestinal, consumidos por la madre durante la lactancia de su niño, pueden favorecer un cólico o empeorarlo.

Las comidas y bebidas que típicamente producen más gases son:

Observe cuidadosamente la reacción de su hijo ante cada tipo de comida para averiguar qué alimentos pueden favorecer más el cólico. Lo mejor es dejar pasar dos días entre cada cambio de dieta para hacerse una idea exacta de lo que resulta mejor o peor para el niño.

¿Qué puede hacer para ayudar a su hijo?

Dado que nadie sabe lo que es exactamente esta enfermedad del bebé, no existe ningún consejo infalible. Pero hay algunas cosas útiles que los padres pueden intentar:

También puede servir de ayuda:

Recientemente han aparecido diferentes fórmulas de lactancia artificial encaminadas a mejorar los cólicos del lactante. Se basan en hidrolizados parciales de proteínas, para mejorar la digestibilidad, y contenidos bajos de lactosa, para disminuir la fermentación en el colon. Estos preparados pueden sustituir completamente a las fórmulas tradicionales, mejorando notablemente los cólicos del lactante y la calidad del sueño. Debemos anotar, sin embargo, que éstas praparaciones nunca deben sustituir a la leche materna.

¿Qué hacer cuando un niño tiene un cólico?

Cuando un niño tiene un cólico, se altera la vida familiar. Los padres sienten una gran tensión y preocupación cuando ven cómo el bebé llora durante horas y no son capaces de consolarlo.

Para los padres primerizos en especial puede resultar una experiencia muy desagradable, que provoque en ellos cierta desilusión al descubrir que el recién nacido no les reporta la felicidad que esperaban. Los padres además pueden albergar cierto sentimiento de culpa a pesar de no ser responsables del cólico de su hijo.

Sin embargo, no hay que olvidar que el niño está sano y que con toda probabilidad superará esta fase de los cólicos en unos meses. El cólico no afecta al desarrollo del niño. Y de hecho, hasta puede haber algún beneficio pues los niños con cólicos suelen estar más estimulados.

Los padres también deberían tener en cuenta el cuidar de sí mismos durante los periodos difíciles. Puede ser preciso que organicen turnos, de manera que uno pueda descansar mientras el otro esté despierto. Puede ser incluso necesario contar con la ayuda de amigos o familiares como refuerzo. Es preferible solicitar la ayuda que haga falta antes que agotarse del todo en esta delicada etapa del desarrollo del niño.

También puede ser útil hablar con otros padres que hayan experimentado la misma situación y contrastar experiencias. Si no conoce a nadie, pregunte a su médico si le puede ayudar a ponerse en contacto con otras personas que tengan el mismo problema.

Recuerde siempre que el cólico es sólo temporal.

Christel Belch, enfermera; Dr. Stuart Crisp, especialista en Pediatría

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