Sarna

por hola.com

Última revisión: 2010-02-15 por Dr. Salvador Pertusa Martínez

¿Qué es la sarna?

La sarna es una enfermedad contagiosa de la piel causada por un ácaro llamado Sarcoptes scabiei. Se transmite a través de las hembras de estos ácaros fecundadas, mediante contacto físico íntimo (contacto sexual, ropa o sábanas compartidas). Actualmente se acepta que puede contagiarse sin necesidad de intimidad, sobre todo si se convive con personas que presentan sarna noruega (sarna en pacientes con un sistema inmunológico deprimido, por lo que presentan cientos de sarcoptes en la piel y son muy contagiosos). Las hembras miden unos 0,3-0,4 mm de largo y los machos, la mitad.

¿Cómo se contagia la sarna?

La sarna se transmite cuando los ácaros femeninos fecundados excavan un túnel en la capa más superficial de la piel (en la capa córnea). En el extremo distal de los túneles depositan sus huevos (2 ó 3 diarios) durante unas semanas. Unas tres semanas después, los huevos se han desarrollado para crear una nueva generación de ácaros listos para contagiar. Desde el momento del contagio hasta que empieza el picor pueden transcurrir unas tres semanas. Este puede ser muy intenso, fundamentalmente de noche (ya que se acentúa con el calor de la cama), de forma que el paciente en muchas ocasiones se produce heridas.

Las zonas más habituales son los espacios entre los dedos de manos y pies, muñecas, axilas, cintura, ombligo y pezones, en las mujeres. La cabeza y el cuello sólo resultan afectados en lactantes e inmunodeprimidos. En los lactantes también se afectan palmas y plantas, por presentar una capa córnea (capa más superficial de la piel) más fina que en los adultos.

¿Cómo diagnostica el médico la enfermedad?

Es difícil para el médico diagnosticar la enfermedad con un cien por cien de seguridad si no se muestra el ácaro con un microscopio. Para ello, se deben examinar las zonas mencionadas anteriormente. El dermatólogo raspará el surco acarino (líneas rojizas en la zona afectada por el picor), para encontrar el sarcoptes, sus huevos o excrementos.

¿Cuáles son las perspectivas para el futuro?

La sarna no desaparecerá por sí misma, y requiere tratamiento. Existe riesgo de desarrollar un eczema u otro tipo de enfermedad crónica del pie si no se trata la enfermedad.

¿Cuál es el tratamiento de la sarna?

El tratamiento de la sarna es simple y eficaz. El médico le indicará una serie de cuidados generales y un tratamiento en función de su situación (lactantes, embarazo, etc.).

Para erradicar los ácaros y considerando la toxicidad y eficacia de los distintos tratamientos actualmente existentes, la crema de permetrina tópica al 5% y la ivermectina oral son los tratamientos de elección de esta enfermedad. Otros tratamientos tópicos empleados son el benzil benzoato, el crotamiton, el lindano, el malatión y preparados de azufre.

Los familiares y los contactos personales más estrechos de estos pacientes deben tratarse simultáneamente y los adultos a los que tratemos con medicamentos tópicos deben ser instruidos adecuadamente para aplicar el tratamiento a toda la superficie corporal desde el cuello hasta los pies, incluso debajo de las uñas.

La crema de permetrina al 5% aplicada a todo el cuerpo una sola vez tiene una eficacia similar al lindano al 1%, pero menos toxicidad neurológica, particularmente en los niños, por lo que se prefiere. Tras su aplicación en toda la superficie corporal, se debe dejar actuar durante 8 a 14 horas y eliminar la crema mediante una ducha o baño. Una aplicación será a menudo suficiente.

La ivermectina, un antiparasitario oral, también puede ser eficaz en el tratamiento de la sarna. Una dosis única de 200mcg por kilo de peso de ivermectina es tan eficaz o más que una aplicación única de lindano al 1%, pero menos que una aplicación única de permetrina. Se ha visto que dos dosis de ivermectina alcanzan tasas de curación equivalentes a una aplicación única de permetrina.

El Centro de Control de las Enfermedades de los EE UU (CDC) recomienda ivermectina (200mcg por kilo de peso por vía oral en una dosis única con otra dosis similar al cabo de dos semanas) como una opción equivalente al tratamiento tópico con permetrina. Esta pauta ofrece la ventaja de un uso más fácil, se evita la dermatitis asociada al tratamiento tópico y se facilita el cumplimiento. Sin embargo, este fármaco tiene mayor riesgo de toxicidad que la permetrina. Está contraindicado en mujeres embarazadas o lactantes y en niños con un peso inferior a15 kg.

Se debe cambiar y hervir la ropa personal y de cama. Si alguna no se puede lavar con agua caliente, debe tenerla 4 días sin utilizar (los ácaros no sobreviven más de dos o tres días fuera de la piel).

Dr. Flemming Andersen, especialista en Dermatología; Dr. John Pillinger, médico general

Activa las alertas de ¡HOLA! y entérate de todo antes que nadie