Todos a por... ¡Pierre Casiraghi!

El hijo menor de Carolina de Mónaco escapó como un Tarzán de un chapuzón ‘a traición’ en Cádiz, donde se encuentra para participar en la regata de veleros clásicos

por hola.com

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Esta vez no era el batallón de fotógrafos que habitualmente le persigue, ni la legión de admiradoras que siempre suspira por él, los que clamaban: “Todos a por… ¡Pierre Casiraghi!”. Esta vez era la tripulación del Tuiga, barco insignia del Yatch Club del Principado, propiedad de Alberto de Mónaco, la que apuntaba al hijo menor de la princesa Carolina con traviesas intenciones: tirarle a las aguas de El Puerto de Santa María (Cádiz), donde fondea estos días la magnífica embarcación monegasca para participar en la regata de veleros clásicos. Pero Pierre se escapó como un Tarzán del chapuzón a traición.

Pierre Casiraghi tiene en mente otro desafío mayor: el enfrentamiento, barco contra barco, con otro gran ejemplar de la vela histórica el Hispania, que fue construido en 1909 y que perteneció a Alfonso XIII, abuelo del Rey. Para evitar imprevistos, Pierre, que fue recibido en las instalaciones del Puerto Sherry como representante de la familia Grimaldi, pero sin especificar su función a bordo del velero, salió a entrenar poco después de su llegada para conocer el escenario de la competición que abre la Semana Clásica de Vela. Promesa de un grandioso espectáculo al estilo de las regatas de época.

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