Algo va mal en la vida de la princesa Ana de Inglaterra

Su matrimonio con Tim Laurence podría acabar en divorcio

Por hola.com

Aunque nunca se ha distinguido por ser especialmente simpática en sus apariciones públicas, la única hija de la Reina de Inglaterra volvió a las andadas el pasado sábado al lograr permanecer completamente seria durante la larga jornada en la que actuó como coronel del regimiento militar de los "Blues and Royals". La Guardia que escoltó a la Soberana en el vistoso desfile militar con el que ésta sí celebró felizmente su octogésimo primer cumpleaños este fin de semana.
Oficialmente nada se ha dicho al respecto y, en honor a la verdad, no es ésta la primera vez que se habla de la separación de la Princesa Real pero, por alguna razón, algunos medios ingleses han querido ver en sus últimas y "tristes" apariciones, la amenaza de una sombra que se encargará de anunciar el final de su matrimonio.
La princesa Ana, de 56 años, contrajo matrimonio con el vicealmirante de la Armada británica Tim Laurence, de 52, en el peor de los años de la monarquía británica (1992) - se separaron el príncipe Andrés y Sarah Ferguson, y estalló la crisis entre Carlos de Inglaterra y Diana de Gales- después de conseguir el divorcio del capitán Mark Philipps, el padre de sus dos hijos: Peter y Zara.

Se comenta que llevan vidas separadas
Han pasado quince años desde entonces, y ahora, según el diario "Sunday Express", la Princesa y su esposo no sólo llevan vidas casi separadas sino que intentan verse lo menos posible asumiendo jornadas laborables interminables. De hecho, la hija de la Reina destaca entre todos los Windsor por tener la agenda más ocupada... En cuanto a su marido, se dice que siempre es el último en abandonar su puesto en el Ministerio de Defensa.
En cualquier caso, debemos señalar que, independientemente de su carácter, los británicos respetan y mucho a la Princesa y que valoran muy positivamente su labor oficial y, sobre todo, su manera de representar a la Familia Real en sus actividades.
Como presidenta del Fondo "Save the Children" (Salvad a los niños) desde 1969, pero también a la hora de cumplir con cualquier otro apartado de su agenda real, la hija de la Reina trabaja casi sin ayuda y con escasa ceremonia. En esta línea, habría que señalar que, para esta Princesa que se negó a que le concedieran títulos nobiliarios a su primer marido y a sus hijos -"que tienen que buscar su propio camino en la vida"- son los méritos personales los que "te hacen sentir a gusto contigo misma".