Guillermo y Máxima de Holanda ponen ritmo y 'sabrosura' a su agenda en las Antillas

Los Reyes continúan su visita oficial por las islas protagonizado numerosas anécdotas y divertidas instantáneas

por hola.com

 

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Guillermo y Máxima de Holanda continúan protagonizando durante su visita oficial de nueve días a las Antillas holandesas momentos entrañables y divertidas instantáneas, que sin duda guardarán con cariño en su álbum de viajes. Los nuevos Reyes siembran simpatía allá a donde van y siempre se prestan con amabilidad a divertidas propuestas fuera de protocolo. Han dado buena muestra de ello en su último viaje oficial de presentación a las islas caribeñas holandesas, donde han puesto alegría, color y ritmo a su apretada agenda y donde la reina Máxima ha vuelto a demostrar por qué es una de las damas reales europeas más queridas. Lo mismo la pareja se daba un baño de multitudes, que visitaba los proyectos económicos, culturales y sociales de la ciudad de turno, que se marcaba uno de los bailes típicos con sabrosura...

Tenían un intenso programa por delante. Viajaron el sábado a la isla de Bonaire, cuarto destino de su gira por las Antillas holandesas. Los soberanos -el Rey en mangas de camisa a causa de las altas temperaturas de la zona- dieron un amplio paseo por la Plaza de Guillermina, donde se habían instalado stands en los que estaban representadas diferentes asociaciones culturales y sociales. Allí los Reyes se interesaron por el banco de alimentos, que asiste a los grupos marginados de Bonaire, y por proyectos dedicados al trabajo juvenil y a la conservación del patrimonio natural de esta isla caribeña. Tras ello los Reyes tuvieron un encuentro con el campeón mundial de windsurf freestyle Kiri Thode y el campeón juvenil de la misma disciplina Amado Vrieswijk. Los dos surfistas dieron una demostración de este deporte, muy popular en Bonaire, una isla considerada como un paraíso para el surf y el buceo.

 

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Más tarde los Reyes asistieron a una recepción ofrecida por la Gobernadora de Bonaire, Lydia Emerencia. Durante el breve discurso de agradecimiento, el Rey desveló que durante la visita a las Antillas que como Príncipe heredero hizo en compañía de la reina Beatriz en noviembre de 2011 ya era conocedor de las intenciones de su madre de abdicar dos años después. "Entonces os dijimos que volveríamos pronto. Que iba a ser tan pronto ya lo sabíamos nosotros, aunque ustedes aún no", afirmó entre risas el Soberano holandés. Esta declaración del Rey viene a confirmar las palabras de la ahora princesa Beatriz que en su discurso de abdicación como Reina dijo haber tomado la decisión de abandonar el trono mucho tiempo atrás.

El viernes los Reyes habían visitado la más pequeña de las islas pertenecientes a las Antillas holandesas, Saba. Allí los Soberanos fueron recibidos con enorme cariño por cientos de habitantes que gritaron al unísono: "¡Sin nuestro Rey no podemos estar!". Los soberanos, muy sonrientes e incluso emocionados durante toda la visita, que incluyó una excursión a una granja de productos biológicos, no dudaron en afirmar ante las autoridades que estaban enamorados de esta pequeña isla y de su afectuoso pueblo. Más tarde los Reyes de Holanda se trasladaron a San Eustaquio donde fueron recibidos por un grupo de escolares y la danza tradicional de la isla. Un baile que se convirtió en la anécdota de su viaje: los soberanos no dudaron en aceptar la invitación de las bailarinas y dieron unos pasos al son de la música dejándose guiar por ellas, quienes se sorprendieron al ver a la pareja tan natural y espontánea. Y aún queda visita. Hoy y mañana los Reyes estarán en Curazao y el miércoles y el jueves en Aruba.



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