El parto de la princesa Máxima se adelanta un mes

por hola.com

La princesa Máxima y el hijo, que espera para este invierno, se encuentran perfectamente. Así lo ha hecho saber la [Familia Real holandesa] en un corto comunicado oficial en el que se informa del estado de salud de la Princesa de Orange y de su bebé: "En una revisión regular que su Alteza Real la princesa Máxima de los Países Bajos ha llevado a cabo con motivo de su embarazo, se ha confirmado de nuevo que la madre y el niño están bien. El reposo prescrito, sobre el que se informó el pasado 20 de septiembre, ha sido eficaz. No ha sido necesario su ingreso en el hospital, ni la prescripción de medicamentos".

Asimismo, y después de que se hubiera difundido oficialmente que el pequeño nacerá a mediados del próximo mes de enero, la Casa Real ha hecho una puntualización sobre la fecha en la que tendrá lugar el nacimiento. "De acuerdo a la duración habitual de un embarazo (40-42 semanas), cuando se anunció que la [princesa Máxima] esperaba su primer hijo, se comunicó de forma oficial que el nacimiento tendría lugar a mediados de enero de 2004. Sin embargo, los médicos que actualmente tratan a la Princesa esperan que el alumbramiento se produzca antes de fin de año".

Una estrategia de la Reina
El hijo de la princesa Máxima nacerá, pues, según han comunicado los médicos de la Princesa a través del RVD (gabinete de comunicación de la Casa Real de Holanda), en el año 2003 y no en 2004, como aseguraba la primera versión oficial. No obstante, desde el primer momento las cuentas fallaron. Cuando se anunció el embarazo y se informó de que el bebé nacería a mediados de enero, la Princesa se encontraba en su 13ª semana de gestación y, según los cálculos, la fecha del alumbramiento rondaba a finales de diciembre.

Asimismo, la agenda real también parecía indicar su coincidencia con las cábalas extra oficiales, pues se tenía previsto que la reina Beatriz visitara a mediados de enero Singapur y Tailandia. Viajes que seguramente se hubieran pospuesto de haberse pensado que el niño estuviera a punto de nacer o recién nacido. Algunos medios de comunicación han asegurado incluso que la fecha errónea anunciada por la Casa Real, se trataría de una iniciativa de la soberana holandesa para mantener, al parecer, en secreto el codiciado día.

Por otro lado, también apunta en esta misma dirección, el hecho de que la princesa Máxima haya sido diagnosticada de [pre-eclampsia] (hipertensión inducida por la maternidad), una enfermedad que suele provocar en la mayoría de los casos embarazos precoces.

Segundo en la línea sucesoria
El pequeño, que ocupará cuando nazca el segundo puesto de la línea sucesoria al trono holandés, recibirá asimismo el título oficial de Príncipe/sa heredero/a debido a su parentesco paterno-filial con el príncipe Guillermo Alejandro, Príncipe de la Corona.

No obstante, en Holanda, a diferencia de otros países europeos como Inglaterra, los títulos de Príncipe de la Corona y Príncipe Heredero no existen como tales. De forma que, en realidad, el príncipe Guillermo Alejandro ostenta actualmente el título Príncipe de Orange y su hijo se convertirá cuando nazca en Alteza Real de los Países Bajos, Príncipe de Orange-Nassau.

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