La princesa de Asturias ha dado un nuevo paso en su exigente formación militar con la participación en las maniobras DEVAS, desarrolladas en la Academia General del Aire y del Espacio de San Javier (Murcia). El Ejército del Aire ha difundido las primeras imágenes de la heredera al trono en plena instrucción, junto a sus compañeros, en un ejercicio que pone a prueba la resistencia física y mental de los futuros oficiales. Durante los días que han durado las maniobras, los futuros oficiales han tenido que aplicar técnica de supervivencia, evasión, resistencia ante captura y extracción en escenarios hostiles durante estos primeros meses en Murcia.
En las imágenes compartidas por el Ejército del Aire, a través de sus redes sociales, se aprecian distintos instantes de estas exigentes jornadas de instrucción. En una de ellas destaca especialmente la presencia de la princesa Leonor, vestida con el uniforme de campaña reglamentario. La heredera aparece integrada con sus compañeros de promoción, siguiendo una clase táctica, atenta frente al ordenador y concentrada en las indicaciones del instructor militar. La escena refleja la seriedad con la que afronta su formación y la naturalidad con la que comparte la rutina académica con el resto de cadetes.
Según ha explicado el Ejército del Aire en sus redes sociales, el ejercicio DEVAS, iniciado el pasado 26 de noviembre de 2025, se desarrolló durante tres intensas jornadas y permitió a los cadetes poner en práctica los conocimientos adquiridos en el módulo SERE (Supervivencia, Evasión, Resistencia y Extracción) de nivel B, impartido por el Departamento de Instrucción y Adiestramiento (I+A).
La actividad contó con el respaldo de unidades especializadas como el EZAPAC y el Ala 49, que participaron con un helicóptero Sikorsky S-76, aportando realismo y complejidad a las maniobras. En este contexto, los futuros oficiales —entre ellos la princesa de Asturias— se enfrentaron a escenarios hostiles en los que debían demostrar su capacidad de resistencia ante una posible captura y extracción, aplicando procedimientos de combate y tácticas propias de las Fuerzas de Operaciones Especiales. Gracias a estas actividades, los alumnos recibieron un adiestramiento más completo y realista, diseñado para fortalecer su preparación y acercarlos a las condiciones de las operaciones militares reales.
La presencia de Leonor en estas maniobras marca un hito en su paso por San Javier, donde ingresó el pasado 1 de septiembre de 2025 como alférez alumna de cuarto curso, tras completar su formación en la Academia General Militar de Zaragoza y en la Escuela Naval de Marín. Con esta etapa, la hija mayor de los Reyes culmina su recorrido por los tres ejércitos, siguiendo la tradición de su padre, Felipe VI, y de su abuelo, don Juan Carlos, que también se formaron en este centro.
‘Parón’ obligatorio en su formación militar
Estas maniobras han tenido lugar tras un breve paréntesis en la formación militar de la princesa Leonor. El pasado 21 de noviembre, la hija de Felipe VI se desplazó temporalmente desde San Javier a Madrid para asistir a la solemne ceremonia de imposición de la Insigne Orden del Toisón de Oro a su abuela, la reina Sofía, a manos de su hijo, el rey Felipe VI. El acto, celebrado en el Palacio Real, estuvo cargado de emoción y simbolismo. Allí, la princesa y su hermana, la infanta Sofía, arroparon a su abuela con gestos de cariño que reflejaron la buena relación que mantienen.
Doña Sofía recibió la máxima distinción de la Corona como reconocimiento a más de cinco décadas de dedicación y servicio a España. Además de doña Sofía, también recibieron esta distinción Felipe González, Miguel Herrero y Rodríguez de Miñón y Miguel Roca Junyent.
El homenaje se prolongó al día siguiente, 22 de noviembre, con un almuerzo privado en el Palacio de El Pardo, al que asistieron alrededor de setenta invitados. Entre ellos se encontraban sus hijos y nietos —reunidos en torno a ella por primera vez desde 2018—, el rey Juan Carlos y otros familiares cercanos, como miembros de la familia real griega, la familia Gómez-Acebo y la familia Zurita.
Tras aquel homenaje, la princesa Leonor regresó a San Javier para retomar su formación castrense. En apenas unos días, el 9 de diciembre, alcanzará la cifra simbólica de 100 jornadas en la Academia General del Aire y del Espacio, un periodo que ha supuesto un intenso aprendizaje y que la prepara para asumir en el futuro la jefatura suprema de las Fuerzas Armadas.
En este tiempo, la heredera al trono está recibiendo una instrucción aérea de las más avanzadas. La preparación comienza con una fase teórica de adiestramiento, en la que se familiariza con los fundamentos de la aviación y los procedimientos de seguridad. A continuación, llega el momento de los primeros vuelos, siempre acompañada por un instructor en las etapas iniciales, para después realizar prácticas en solitario. Se trata de un proceso progresivo y exigente que combina disciplina académica, destreza técnica y capacidad de liderazgo, y que refleja el compromiso de la princesa con su formación militar.
La difusión de estas imágenes por parte del Ejército del Aire no solo muestra el avance de la heredera al trono en su instrucción militar, sino que también humaniza su figura. Se la ve compartiendo aula con sus compañeros y participando en dinámicas de grupo como el resto de alumnos. Su imagen proyecta cercanía y esfuerzo y conecta con la idea de una futura Reina comprometida con su país y con la institución que representa.
La etapa en San Javier, además, tiene un fuerte componente simbólico. En este centro se formaron tanto Felipe VI como Juan Carlos I, y ahora Leonor sigue sus pasos, reforzando la continuidad de la tradición militar en la Casa Real. La heredera afronta así un camino que combina exigencia académica, disciplina castrense y vivencias personales que la marcarán en su futuro papel institucional.
















