Joaquín de Dinamarca, el Príncipe 'agricultor'

por hola.com

Joachim Holger Waldemar Christian, príncipe de Dinamarca y conde de Monpezat, nació el 7 de junio de 1969. Es el segundo hijo de la reina Margarita II y el príncipe consorte Enrique y hermano menor del príncipe heredero Federico. Por parte de padre está emparentado con la familia de los condes de Laborde de Monpezat de Francia; por parte de madre, desciende de la Casa Real Oldenborg (Glücksborg), y es tataranieto de la reina Victoria de Inglaterra.

Contra todo pronóstico, el príncipe Joaquín orientó sus estudios hacia la administración de dominios agrícolas para cumplir así con un solo objetivo: asumir el control de Schackenborg y administrar sus posesiones agrícolas, recoger grano y cultivar abetos. Crear, en definitiva, una dinastía de agricultores para que cuando él ya no éste sean sus propios hijos los que sigan cuidando de la tierra. Joaquín siempre se ha sentido orgulloso de su condición de agricultor, de la que obtiene parte de sus ingresos, junto con la asignación anual que recibe del Parlamento danés por su condición de miembro de la Casa Real. De ahí que haya accedido a fotografiarse en público en más de una ocasión con ropas de labor inspeccionando sus propiedades o montado encima de un tractor.

Se casó el 18 de noviembre de 1995 en la iglesia del Palacio Real de Frederiksborg con Alejandra Christina Manley (nacida en Hong Kong el 30 de junio de 1964 y de nacionalidad británica) , actual condesa de Frederiksborg. La pareja se separó el 22 de septiembre de 2004 y se divorció el 8 de abril de 2005. Alejandra se casó en segundas nupcias con el fotógrafo danés Martin Jørgensen el 3 de marzo de 2007. Joaquín y Alejandra tienen dos hijos, el príncipe Nicolás (28/8/1999) y el príncipe Félix (22/7/2002), a los que Joaquín considera lo mejor que le ha pasado en su vida. Desde su divorcio, ambos comparten la tutela de los niños. Hoy, prometido con la financiera francesa Marie Cavallier, con la que contraerá matrimonio el 24 de mayo de 2008 en la iglesia de Møgeltønder.

Aunque se siente muy unido a su hermano mayor, el príncipe Federico, ha declarado en muchas ocasiones no sentir ni un ápice de envidia por su excepcional destino: "Ser Heredero al trono de un país es una de esas situaciones en los que yo estaría de mala gana... Es cierto, que se abre ante ti un torrente de posibilidades, que se disfruta de muchos privilegios... Pero, según lo veo yo, son tan sólo un parche de un futuro incierto. Nunca sabes cuando te convertirás en Rey, ni en qué situación. Su carrera, su vida, empieza un día en el futuro. Quizá sea esa la mayor frustración: ninguna fecha marca el fin de la espera. Por otro lado, todos los demás pueden permitirse una derrota, pero mi hermano no". Así, tanto su formación como su vida ha estado orientada a ocupar un segundo plano.

Quizá por ello, en sus comparecencias públicas, Joaquín siempre se ha mostrado más serio que su hermano mayor, conocido por su carácter espontáneo y bromista. Y tal vez por ello también su relación con los medios de comunicación daneses siempre ha sido más problemática que la de su hermano. En el período inmediatamente después a su separación, Joaquín, que ha reconocido que fue la etapa más difícil de su vida, tuvo algún enfrentamiento directo con periodistas y fotógrafos daneses. La prensa del corazón danesa no escatimó entonces portadas con su imagen en algún bar en compañía de sus amigos, aludiendo a sus supuestas hazañas etílicas. Una retrato muy distinto del que ofrecen las últimas declaraciones de su futura esposa, que ha destacado de él recientemente en un documental su carácter directo y honesto, así como su capacidad para comportarse con normalidad y sencillez pese a su condición de Príncipe.

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