La educación del príncipe Hisahito, a debate

por hola.com

Mientras Japón se congratula por el nacimiento del primer Heredero varón al trono imperial en casi 41 años, algunos medios de comunicación nipones, como The Japan Times, se preguntan cómo va a prepararse al príncipe Hisahito para ser Emperador. Las circunstancias especiales que rodean al nuevo Príncipe interfieren en la elección de una educación propiamente imperial, ya que no es hijo del príncipe heredero Naruhito, primero en la línea de sucesión para relevar al emperador Akihito, sino de su hermano menor, el príncipe Akishino, segundo en el orden sucesorio. Por tanto, por un lado, es difícil que reciba el mismo tratamiento que obtendría de ser hijo de los Herederos, Naruhito y Masako; pero, por otro, la posibilidad de que un día el príncipe Hisahito, tercero en la línea, se convierta en Emperador es bastante alta si no se reforme la ley sálica, que permite sólo a los hombres heredar el trono.

Así las cosas, a dos semanas escasas del nacimiento del pequeño, que fue inscrito el pasado jueves en el registro imperial, ha comenzado a debatirse el asunto: qué tipo de formación se dará al niño para hacer de él "el símbolo del Estado y de la unidad de las personas", tal y como se define el Emperador en el Artículo 1 de la Constitución japonesa. Los expertos en asuntos imperiales coinciden en que el recién nacido debe recibir una educación acorde a sus futuribles responsabilidades. "El príncipe Hisahito necesita adoptar una manera de ser imprescindible para un Emperador: cortesía, estoicismo, disciplina y consideración a los demás. Actitudes tales, que debe aprender de los miembros imperiales más mayores, así como también otras tantas materias -historia clásica e imperial y poemas- que son necesarias para un miembro de la Familia Imperial", declaró Isao Tokoro, profesor de la Universidad de Kyoto. Así han sido educados en su juventud los Emperadores anteriores y así debería ser educado, según los expertos, el príncipe Hisahito.

Tratamiento distinto
No obstante, algunos entendidos en realeza apuntan que será complicado dar al hijo del príncipe Akishino la misma clase de educación que se ha proporcionado a los Príncipes Herederos anteriores, a menos que se hagan varios retoques normativos. Y es que aunque el recién nacido sea aspirante al trono, se trata tan sólo de un Príncipe de una de las ramas de la Familia Imperial y, por tanto, su ascenso como Emperador es menos prioritario. De forma que su educación también lo es y se encomendará principalmente a sus padres. "No es hijo de un Príncipe Heredero. La posición es muy diferente, así que serán sus padres quienes verdaderamente se encarguen de todo lo concerniente al niño," dijo Tokoro. Pero, eso sí, al tratarse de un Heredero al trono, los costes de su formación serán abonados por fondos oficiales y no por el presupuesto anual destinado para cubrir los gastos privados del príncipe Akishino, según ha declarado la Agencia de la Casa Imperial.

Mientras un sector de la sociedad japonesa aboga por la evolución de las rígidas costumbres de la monarquía más antigua del mundo y sostiene que el nacimiento imperial no debe servir como excusa para aplazar un debate público sobre la sucesión femenina, algunos expertos comienzan a reclamar otro cambio de la normativa para permitir que el bebé reciba una preparación semejante a la de un hijo de un Príncipe Heredero.

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