La montaña y la princesa Amalia

por hola.com

Tras el nacimiento de la princesa a finales de diciembre se presentó la oportunidad; a toda prisa, el pleno se reunió en el ayuntamiento de Schuls para decidir que la montaña llevaría el nombre de la princesa Amalia, y decidieron informar de ello a la casa real holandesa, que se mostró muy contenta con la idea. El 11 de junio, un día antes del bautizo de la princesa, el conocido alpinista holandés Ronald Naar subirá a la montaña "por primera vez". Este escalador irá acompañado por un equipo del periódico Telegraaf.

Un nombre de uso común
Esto dará publicidad, y al turismo suizo le hace mucha falta. Los holandeses ocupan el sexto lugar en pernoctaciones en Suiza. En el último año, el número de pernoctaciones cayó un 3,9% (más que en la media del mercado común), y el porcentaje de pernoctaciones de holandeses cayó hasta el nivel que tenía en el 2002 (creoq ue pone eso...no estoy segura).
Solo hay una pega: que ahora los habitantes de Schuls llamen Amalia a una de sus montañas es una cosa, pero que el nombre aparezca ahora en todos los planos y mapas oficiales de la región es otra muy diferente. Incluir el nombre como oficial es muy complicado. Según el Servicio de Topografía, pueden pasar decenios hasta que esto ocurra. "El nombre debe ser antes de uso común para todo el mundo", dijo el representante del Servicio de Topografía, Felix Blatter. Para el ayuntamiento, el trabajo realmente duro empieza ahora. Primero tienen que conseguir que el nombre sea popular y se establezca como definitivo.

Una acción publicitaria que se había pensado ha tenido que abandonarse. En su visita oficial a finales de mayo, el presidente de la confederación helvética Joseph Deiss podría haber llevado consigo un trozo de la montaña como regalo. Pero el plan tuvo que abandonarse cuando el cónsul general explicó que primero hacía falta que el nombre tuviera un reconocimiento oficial.

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