Problemas de la piel durante el embarazo.©AdobeStock

Embarazo

Estos son los cambios que se producen en tu piel durante el embarazo

Las estrías y los picores son de los más frecuentes, pero existen otros un tanto desconocidos que puedes prevenir con una buena hidratación

El nacimiento de un bebé supone el inicio de una nueva etapa, pero también el fin de otra: el embarazo. Unos meses en los que los cambios hormonales y físicos en la mujer han sido grandes y han producido alteraciones en el metabolismo, el sistema endocrino e inmunitario y, por tanto, también en su piel. Sin embargo, si se han mantenido unos hábitos de cuidado e hidratación adecuados, los daños se minimizan e, incluso, puede ser mucho más sencilla su reparación.

Para ello, hemos querido hablar con la Dra. María Agustina Segurado, dermatóloga experta y asesora de NIVEA, para que nos explique en qué consiste y por qué aparecen, por ejemplo, las estrías. Son consecuencia casi seguras de un embarazo en nuestra piel, pero no las únicas molestias o problemas que pueden aparecer. Y se descarta, casi por completo, una razón genética. Así, nos dice, “no parece que haya una predisposición genética como tal a padecer estos tipos de dermatosis en el embarazo. No obstante, en algunas de ellas (como el prúrigo), parece ser más frecuentes en mujeres que padecen dermatitis atópica o que tienen antecedentes familiares de alergias o dermatitis”. Por tanto, tengas o no, es importante su cuidado.

Problemas en la piel más frecuentes en embarazadas

Los cambios hormonales y el aumento de volumen producen los dos problemas de la piel más frecuentes en las mujeres embarazadas: los picores y las estrías.

Picores: según datos de la Sociedad Española de Ginecología y Obstetricia (SEGO), entre 2 y 20 de cada 100 mujeres embarazadas sufren picores durante la gestación, sobre todo, en el abdomen y en la parte de alta de las caderas, donde el cuerpo se tensa más.

Unos picores que son especialmente molestos en verano o, en ocasiones, durante la noche. Si son picores constantes, la doctora nos recomienda acudir a nuestro ginecólogo o dermatólogo para descartar problemas más severos (“como un posible herpes gestacional, relacionado con una mayor tendencia a la prematuridad y bajo peso al nacer”), aunque, “en la mayoría de estas dermatosis no existe riesgo para la madre o para el feto”.

¿Por qué aparecen los picores?

  • Por algún tipo de dermatitis.
  • Producidos por una diabetes gestacional.
  • Por algún problema del hígado, como es la colestasis intrahepática. Una alteración de este órgano y la bilis que se produce por el aumento de hormonas femeninas en el 70% de los embarazos durante el tercer trimestre.

Estrías: son unas líneas parecidas a las cicatrices de color rosado violáceo que suelen aparecer a partir del tercer trimestre como consecuencia del aumento del volumen corporal de la madre. Las zonas de más incidencia son, por tanto, la parte baja del abdomen, las caderas, el ombligo, el pecho e, incluso, las axilas.

Erupciones polimorfas: son una especie de bultos rojizos que aparecen en la piel, sobre todo, en el inicio del abdomen, y que producen mucho picor. También pueden aparecer en los glúteos, piernas, brazos y cara. Incluso, después de dar a luz, aunque son más frecuentes en madres primerizas durante el tercer trimestre. Especialmente, como asegura la doctora, “en el último mes”. No suelen durar más de 6 semanas.

¿Por qué aparecen? En realidad, “son una especie de pequeños granitos o ronchas, por lo que se piensa que esta erupción podría estar relacionada con la ganancia de peso o la existencia de embarazos múltiples”. Como curiosidad, nos cuenta, “parece que es más frecuente cuando el neonato es varón”.

Otros problemas: el melasma, con la aparición de manchas de color marrón en zonas expuestas a la luz solar, o el cutis marmorata, con la aparición zonas azuladas o moteadas en las extremidades inferiores por una exposición al frío importante, son dos problemas también frecuentes.

La mayoría de estos problemas “tiene una remisión al final de la gestación, aunque, a veces, puede permanecer durante el parto y remitir en los días posteriores”. No suelen repetirse en embarazos posteriores, salvo “el herpes gestacional, que sí puede aparecer de manera recurrente”.

Cómo cuidar la piel durante el embarazo

Ante los grandes cambios que sufre la piel durante el embarazo, deberíamos estar preparadas. Algunos, como hemos visto, “son pasajeros, pero otros pueden ser persistentes y antiestéticos”. Es el caso de las temidas estrías. Por ello, con ayuda de la doctora, hemos elaborado un pequeño decálogo de cuidados dermatológicos durante la gestación.

  1. Una alimentación saludable, que nos aporte una cantidad adecuada de vitaminas y minerales. Reducir además la sal, los alimentos fritos, grasos y con mucho azúcar.
  2. Beber mucha agua. La cantidad recomendada es de 2,3 litros, unos 8-10 vasos.
  3. Llevar ropa cómoda que permita la transpiración y no provoque roces. Priorizar las prendas de algodón.
  4. Usar cremas muy hidratantes o aceites para tener la piel hidratada. Es fundamental mantener su flexibilidad y, sobre todo, aplicar protección solar con factores muy altos.
  5. Intentar no rascarse y aguantar los picores para no agravar la irritación. A veces, es posible presionar la zona para aliviar la sensación.
  6. Evitar el calor excesivo, eliminando los baños o duchas muy calientes para no resecar la piel en exceso.
  7. Evitar también las zonas con mucha humedad. Eleva el riesgo de erupciones y otras irritaciones.
  8. Hacer exfoliaciones periódicas, una o dos veces por semana, por todo el cuerpo. Así, favorecemos la regeneración celular.
  9. Utilizar remedios caseros. Hay ciertos alimentos o ingredientes naturales muy beneficiosos para la piel, como el aceite de oliva, la clara de huevo o el zumo de limón, que nos pueden ayudar a atenuar las estrías.
  10. Cuidado y atención con las pieles sensibles, fijándote mucho en que el pH de geles o detergentes sea el adecuado si es tu caso.
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