Paula Echevarría con su bebé Miguel. Lactancia Materna

Lactancia

Paula Echevarría sufre 'crisis de lactancia', ¿sabes qué es?

Tiene lugar en los primeros 12 meses del bebé y puede llegar a repetirse hasta tres veces en su primer año

por hola.com

La lactancia materna, como aseguran los médicos y expertos, debe ser a demanda. Para ello, debemos conocer los patrones de descanso y ritmos de sueño de cada bebé. No todos son iguales. Y, por eso, algunos recién nacidos pueden llegar a necesitar hasta 12 tomas en tan solo un día. Es lo que se denomina crisis de lactancia y es lo que le está ocurriendo a Paula Echevarría con su bebé, Miguel. Te contamos en qué consiste, cómo hacerle frente y por qué no debes preocuparte. Es, como puede ser esa dificultad del bebé en el primer agarre del pecho, un problema que puede aparecer o no y que tiene solución.

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¿Qué es una crisis de lactancia?

En las primeras semanas de vida del bebé las tomas seguramente serán muy frecuentes y largas en el tiempo. Según el bebé se vaya acomodando, la duración se acorta y el número de ellas también. Podemos decir que las tomas se van haciendo, poco a poco, más efectivas. El bebé aprende a mamar mejor y va cogiendo fuerza, con lo que la succión para vaciar el pecho es mucho más rápida.

Sin embargo, en este proceso que debería ir regularizándose y haciéndose más constante, pueden existir picos de desequilibrio que no responden a ese ritmo fijo preestablecido por nuestro bebé. Comenzamos a observar cómo nuestro hijo llora y no quiere hacer otra cosa que estar enganchado al pecho (puedes llegar a realizar hasta 12 tomas en un día), aunque la madre lo note completamente vacío. Esto es lo que se conoce como crisis de lactancia. ¿Debería preocuparme? La respuesta es no.

Como nos explican Elena Blanco y Gonzalo Oñoro, autores del libro Dos pediatras en casa (Zenith), “esto que te ocurre no quiere decir que el niño se haya quedado sin leche en la toma anterior o que no se llene lo suficiente; lo que quiere decir es que la producción debe aumentar y, para ello, el niño mama más de lo habitual hasta que ese momento llegue”. Es decir, existe un desajuste temporal entre la leche que estás produciendo y la que el bebé quiere tomar. Y puede ocurrirte hasta en tres ocasiones. Si las conoces, seguramente, lo lleves mucho mejor.

Tipos de crisis de lactancia

Existen, principalmente, tres tipos de crisis de lactancia. Algunos bebés sufren alguna de ellas, todas o ninguna. Es una de las causas por las que las madres desesperan y dejan de dar el pecho, pero con un poco de paciencia, todo mejora y, como nos aseguran los dos pediatras, “se vuelve a la normalidad”:

  1. Crisis de lactancia de los primeros 15 o 20 días: puede aparecer porque, al par de semanas, el bebé ha aprendido ya la técnica de succión y, además, se produce el “primer gran estirón” del bebé. Va a crecer mucho y, por tanto, necesita una mayor cantidad de leche. Suele durar entre 2-5 días y luego, de nuevo, se normaliza.
  2. Crisis de lactancia de los 3 meses: se conoce como crisis de los 3 meses y, en ella, el bebé se despierta mucho por la noche y se inquieta. Nos demanda más el pecho y se produce un primer brote de crecimiento muy rápido. Suele durar unas tres semanas, incluso un mes, y es muy exigente.
  3. Crisis de lactancia de los 6 meses: esta es la menos habitual, pero también puede coincidir con un segundo brote de crecimiento. Suele ser un momento crítico, porque aunque no sea tan larga como la anterior, la madre se incorpora al trabajo y porque se comienzan a introducir otro tipo de alimentos, por lo que puede hacerte desistir.

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Signos para identificar una crisis de lactancia

Existen diferentes síntomas que nos pueden indicar que el bebé está atravesando una crisis de lactancia. Los más frecuentes son:

  • El bebé mama en tomas más cortas, pero mucho más a menudo. Ya no hace tomas tan largas como las que venía haciendo.
  • Los pechos de la madre suelen quedarse más blanditos, no les da tiempo a hincharse y la subida de la leche no se nota tanto.
  • El bebé no gana tanto peso o no lo hace al ritmo que en las semanas anteriores.
  • Notas que tu bebé se mete la mano en la boca, puede interpretarse como una señal de que empieza a tener hambre.
  • Las deposiciones disminuyen.

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Cómo actuar ante una crisis de lactancia

Para conseguir hacer llevar estos días más llevaderos (que no decimos que sea fácil), los pediatras nos recomiendan “buscar algo que nos estimule mientras le damos el pecho, como ver una serie o leer un buen libro, además de ayudarnos con un cojín de lactancia”. Y, más que nunca, se necesitará el apoyo de vuestra pareja, para concentraros en la propia toma, sin estrés ni angustia. La lactancia, como nos dicen, “puede ser muy exigente y paralizante en algunos momentos”. Y la crisis de lactancia es prueba de ello.

  • Ofrécele el pecho más a menudo, cuanto más succione, más leche producirás. Cuando superes la crisis, se volverá a calibrar la producción de leche en función de estas nuevas necesidades.
  • No esperes a que el niño llore para darle el pecho, es posible que la ansiedad se traduzca, directamente en desesperación.
  • Puedes estimular la producción utilizando un sacaleches.
  • Bebe líquidos, para aumentar la leche materna. Sobre todo, agua. Contar con algunas infusiones especialmente elaboradas para madres lactantes pueden ser una buena opción.
  • Dar el pecho a oscuras y en silencio será beneficioso para ambos, porque os evadís de estímulos externos y añadís tranquilidad al momento.
  • Consulta, por supuesto, a tu pediatra ante cualquier duda.
  • Y mucha paciencia.

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