Ojo vago en niños

Ojo vago en niños, ¿cómo se corrige?

El ojo vago es relativamente común en niños. Si no se interviene a tiempo, puede perderse la agudeza visual de forma definitiva. ¿Cuál es el tratamiento a seguir?

por Terry Gragera

El ojo vago o ambliopía consiste en un defecto visual por el que se pierde en parte o totalmente la agudeza visual. Afecta a un 5% de los menores y es importante detectarlo a tiempo para ponerle solución. No tiene que ver con problemas de refracción que se corrigen con gafas, es una alteración distinta.

Con la falta de agudeza visual, el cerebro, que recibe imágenes de los dos ojos, se acostumbra a desechar la de aquel ojo que no le proporciona una buena calidad, por lo que acaba descartándolo definitivamente. Por eso se dice que el ojo se hace “vago”. El mecanismo visual deja de transmitir imágenes al cerebro y ese ojo “se pierde”, no se utiliza.

Lee más: Estas son señales de que tu hijo no ve bien

¿Cuáles son las señales de alarma?

En algunas ocasiones el ojo vago no ofrece ningún síntoma y se descubre la ambliopía casi por casualidad. Pero en otros casos sí hay ciertas señales que pueden advertir de que la visión por ese ojo no va bien. “El niño puede acercarse los objetos, frotarse los ojos, adoptar posiciones extrañas con la mirada, inclinar la cabeza al leer...”, indica el Dr. Carlos Laria Ochaita, director nacional de la Unidad de Oftalmología Pediátrica y Estrabismo de la Clínica Baviera y vicepresidente de la Sociedad Española de Estrabología y Oftalmología Pediátrica.

El verdadero problema se presenta cuando no hay síntomas que hagan sospechar, “por lo que es necesario que todos los niños sean valorados en el primer año de vida para excluir algunos problemas que puedan interferir en su correcto desarrollo visual”, recomienda el experto.

¿Cuál es el tratamiento a seguir?

El ojo vago debe tratarse desde que se descubre. Es así porque el ojo sigue madurando hasta los ocho o diez años y todas las acciones correctoras darán mejores resultados antes de esa edad. No obstante, aunque se detecte más tarde hay que intentar un tratamiento igualmente.

En este sentido, y tal como corrobora el Dr. Carlos Laria, el tratamiento por excelencia es la oclusión de un ojo. Lo más frecuente es taparlo con un parche, pero hay otras alternativas, como poner filtros sobre las gafas, aplicar gotas en el ojo que ve mejor y algunos tipos de terapias, pero “siempre bajo la indicación y control de un oftalmólogo”, insiste.

El objetivo del parche y de los remedios similares es “penalizar” al ojo que ve bien para que trabaje el ojo vago.

¿Se puede prevenir?

“El ojo vago no es una enfermedad, es un síntoma indicativo de un problema”, aclara el experto de la Clínica Baviera. Por este motivo, es difícil prevenir su aparición.

Hay muchas causas que pueden provocar un ojo vago como cataratas, malformaciones congénitas, estrabismo, prematuridad... Si aparece por una enfermedad congénita, hay que estudiar a todos los hermanos por si se tratase de una patología transmisible.

Con respecto a su relación con el estrabismo, hay que abordar su tratamiento y el del ojo vago de manera independiente. Primero hay que rehabilitar el ojo vago y luego, si es necesario, intervenir el estrabismo. “La intervención del estrabismo normalmente tiene un componente de mejoría estética, pero no de mejoría del ojo vago”, aclara el Dr. Laria Ochaita.

Ante cualquier duda o indicio de alteración ocular en el niño, conviene consultar cuanto antes con un especialista.

Lee más: Juegos para entrenar la vista de tus hijos

Activa las alertas de ¡HOLA! y entérate de todo antes que nadie