Ácido fólico durante el embarazo

Embarazo

Todo lo que tienes que saber sobre el ácido fólico, si quieres quedarte embarazada

Hablamos con un experto para confeccionar esta guía rápida y explicarte su importancia, sus beneficios y cómo empezar con este suplemento tan necesario

por hola.com

La suplementación es algo que a todas nos suena de oídas, pero que debemos tener en cuenta cuando nos quedamos embarazadas. O, como advierten los expertos, unos meses antes. Como ocurre en el caso del ácido fólico, del que deberíamos preocuparnos unos tres meses antes, pero en el que pensamos por primera vez cuando nos lo aconseja nuestro médico.

Todas sabemos o hemos escuchado que, para mejorar el desarrollo del bebé, tenemos que tomar unas vitaminas o unas pastillas de ácido fólico, pero no sabemos lo que son y el porqué. Es una de nuestras asignaturas pendientes, sobre todo, saber en qué momento exacto debemos comenzar. Además, nos suena a medicación y no nos convence mucho. Sin embargo, según nos confirma el Dr. José Alberto Rodríguez León, de la Unidad de Obstetricia y Diagnóstico Prenatal en el Hospital QuirónSalud Madrid, no es solo recomendable, sino necesario.

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¿Qué es el ácido fólico?

El ácido fólico es una vitamina B (en concreto, vitamina B9) que se encuentra, de manera natural, en algunos vegetales verdes oscuros -como el brócoli y la espinaca-, en las legumbres y en los cereales. Su consumo es importante antes y durante la primera etapa del embarazo para prevenir deformaciones congénitas graves del bebé.

Hablamos con Rodríguez León para que nos lo aclare todo al respecto y confeccionar una guía rápida para ayudarte si estás pensando en quedarte embarazada, pues, según nos confirma “hoy en día, en nuestro medio, los suplementos alimenticios con ácido fólico están fácilmente disponibles y a un precio asequible, por lo que la recomendación de su uso es muy clara”.

¿Por qué es tan importante tomar ácido fólico?

Como afirma Rodríguez León, “existe evidencia científica que sustenta que la suplementación con ácido fólico en las dosis adecuadas durante la gestación, reduce el riesgo de defectos del tubo neural en el feto (según ensayos clínicos, con una tasa de reducción del 72%)”.

Pero, ¿qué es el tubo neural en el feto y cuáles son estos defectos?

Los defectos del tubo neural son anomalías congénitas graves que pueden originarse entre la tercera y cuarta semana de la concepción y pueden afectar al cerebro, columna vertebral y médula espinal. Los dos más comunes son espína bífida y anencefalia. El beneficio de la suplementación de ácido fólico durante el embarazo no se limita a la reducción del riesgo de defectos del tubo neural, sino que reduce el riesgo de otros eventos adversos durante el embarazo como malformaciones cardiacas, urinarias, oro-faciales, en extremidades y estenosis pilórica.

¿Cuándo se debería empezar y cuándo finalizar el tratamiento?

Su efecto beneficioso está demostrado cuando se comienza al menos un mes antes de la gestación y se mantiene diariamente durante los tres primeros meses del embarazo, además de seguir una dieta con alimentos ricos en folatos. No obstante, las principales sociedades científicas en ginecología y obstetricia recomiendan el uso diario de multivitamínicos con ácido fólico desde al menos dos o tres meses antes de la concepción y mantenerlo durante todo el embarazo y la lactancia o al menos 4-6 semanas postparto.

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¿Pasa algo si me quedo embarazada y no había empezado a tomarlo?

Si bien es recomendable planificar el embarazo e iniciar la suplementación con ácido fólico previamente, una mujer sin factores de riesgo de tener un hijo con defecto del tubo neural, tiene un riesgo bajo de presentar este tipo de anomalías durante la gestación más aún si comienza su suplementación tan pronto como conozca su estado. La incidencia de defectos del tubo neural en España se sitúa en torno a 8 casos por cada 10.000 recién nacidos.

¿Existen fuentes naturales para su consumo?

Sí, una dieta rica en verduras y frutas frescas y legumbres aporta cantidades adecuadas de ácido fólico. Los alimentos más ricos en ácido fólico son:

  • Las verduras de hoja verde (espinacas, endibia, lechuga), brócoli, coles de bruselas, espárrago, puerro, alcachofas.
  • Las legumbres (judías, guisantes, soja, garbanzos).
  • Las frutas (aguacate, naranja, plátano, melón).
  • Los frutos secos (nuez, almendra, castaña, avellana).

Es muy importante insistir en que, si bien una dieta rica en estos alimentos es saludable, en ningún caso sustituye a la recomendación de utilizar complejos vitamínicos con ácido fólico durante el embarazo.

¿Cuánto es la cantidad recomendada?

Es importante atender a las indicaciones del ginecólogo pero, como norma general, la dosis recomendada en gestaciones de bajo riesgo es de 0,4 mg de ácido fólico al día en gestaciones únicas y de 1 mg diario en gestaciones múltiples. En mujeres con factores de riesgo de tener un hijo con defecto del tubo neural tales como epilepsia, diabetes pregestacional, obesidad o antecedentes familiares, se recomienda la suplementación con dosis más altas (5 mg diarios) al menos hasta cumplir las primeras 12 semanas de embarazo, pudiendo reducirse posteriormente a las dosis habitual.

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¿Qué otros suplementos serían recomendables durante el embarazo?

Siguiendo una dieta equilibrada aseguramos la ingesta adecuada de la mayoría de vitaminas y oligoelementos necesarios durante el embarazo. No obstante, además del consumo de sal yodada, se recomienda el suplemento farmacológico con 0,2 mg de yoduro potásico durante el embarazo y la lactancia.

El omega 3 (DHA) interviene en el desarrollo neurológico y visual del feto y recién nacido, está presente en la mayoría de los multivitamínicos del embarazo y cada vez está más extendida la recomendación de usarlo en el tercer trimestre de embarazo. Los suplementos con hierro oral o vitamina D solamente están indicados en caso de detectarse anemia ferropénica o déficit de vitamina D en alguna de las analíticas rutinarias del control del embarazo y siempre bajo el criterio y supervisión del especialista.

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