comida-saludable-ninos

Alimentación Infantil

¿Están tus hijos comiendo demasiadas grasas?

La respuesta es sí, pero no precisamente de las más saludables. Sin embargo, no debes eliminarlas de manera absoluta de su dieta y te contamos por qué. Tan solo tienes que saber dónde encontrarlas

por hola.com

Nos preocupa la alimentación de nuestros hijos y, en la mayoría de los casos, tenemos la intención de que esta sea equilibrada y saludable. Al menos, lo intentamos de lunes a viernes. Pero los expertos advierten que, en realidad, esa mesa familiar que creemos sana, no lo es del todo. Con ellos hemos querido hablar para comprender los resultados del último trabajo publicado en el marco del estudio EsNuPi (Estudio Nutricional en Población Infantil Española), la mayor y más reciente investigación sobre nutrición infantil en España que revela, por ejemplo, que nuestros hijos consumen demasiadas grasas y no de las buenas.

En el estudio se describen, por ejemplo, los patrones de alimentación y hábitos de actividad física y descanso en la población infantil de nuestro país, es decir, entre 1 y 9 años de edad, y que demuestra que existen ingestas elevadas de grasas saturadas, pero que, sin embargo, no se alcanzan las recomendaciones para ácidos grasos saludables esenciales para un correcto crecimiento de nuestro hijo, como puede ser el omega-3 DHA. Quédate con este nombre, porque es importante y te explicamos por qué.

Lee también: Los productos de desayuno infantil triplican la cantidad de azúcar de los destinados a los adultos

¿Qué es el omega-3 DHA?

El omega-3 DHA es un ácido graso poliinsaturado esencial para el desarrollo cognitivo y visual de la infancia. Por tanto, hablamos de una grasa, pero una grasa saludable. Precisamente de esas que, según este reciente estudio, les falta a nuestros hijos y que sería, no recomendable, sino necesaria, pues el cerebro está compuesto por más del 60% de grasa.

Se encuentra de manera natural en la leche materna, en los pescados azules (como la trucha, el atún o la sardina) y en otros alimentos como las algas marinas. De entre todos los ácidos grasos esenciales, este es uno de los que más carestía muestra, llegando a ser preocupante.

¿Es recomendable la ingesta de grasas en niños?

Como asegura el profesor Gregorio Varela-Moreiras, Presidente de FEN y Catedrático de Nutrición y Bromatología en la Facultad de Farmacia de la Universidad CEU-San Pablo, “de ninguna manera hay que eliminar las grasas de la dieta de nuestros hijos, pero sí atender a las recomendaciones de entidades como la Organización Mundial de la Salud (OMS) en el que se nos pide no excedernos”. Así, si el porcentaje de grasas que necesitan nuestros hijos para obtener energía es de entre un 30%-40%, las grasas saturadas (tan demonizadas) deberían incluirse, “pero no superar nunca el umbral del 10%”. En este 10% es donde debemos enmarcar al DHA y del que hay una “clara carestía”.

Sin embargo, no somos capaces de llegar a estos requerimientos. O sí, pero lo hacemos de forma errónea, pues les damos bastante cantidad de grasa, pero no de la que ellos necesitan. Como nos ocurre, por ejemplo, con las proteínas, de las que también se ha demostrado un exceso en la dieta, según confirma Varela-Moreiras.

¿Cómo puedo conseguir que coman grasas de manera saludable?

En este aspecto, la doctora Rosaura Leis, Profesora de Pediatría de la Universidad de Santiago de Compostela y coordinadora de la Unidad de Nutrición Pediátrica, “la proporcionalidad de la dieta y fomentar hábitos saludables es clave”. Y es que, como ella misma insiste, “hay que mejorar el perfil graso de los niños entre 1 y 9 años”.

En el caso de aquellos niños con una edad en la que ya pueden comer de todo, “insistir en el consumo de alimentos como el pescado, que por lo que revelan los estudios, no se están comiendo en la cantidad necesaria para cubrir las necesidades básicas”. Es la preocupación más importante de los expertos tras la realización de estos estudios.

Lee también: ¿Cómo influye en la salud de los niños la dieta vegetariana?

En el caso de los más pequeños, por ejemplo con las leches infantiles enriquecidas, “una estrategia útil para alcanzar una ingesta más equilibrada y saludable de grasas, especialmente de omega-3 DHA, reduciendo su déficit”. Y sí, son saludables a largo plazo, siempre que tengas en cuenta la regla de oro: “la proporcionalidad y adecuación a la persona, edad, sexo y actividad de cada uno de tus hijos”. Y es que los ácidos grasos como el DHA es fundamental durante el embarazo y los primeros meses del bebé, para contribuir al correcto desarrollo de sus ojos y su cerebro.

El Estudio Nutricional en Población Infantil Española es un proyecto promovido por la Fundación Iberoamericana de Nutrición (FINUT) y la Fundación Española de Nutrición (FEN), que ha sido desarrollado durante 2018 y 2019.

Activa las alertas de ¡HOLA! y entérate de todo antes que nadie