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Lactancia materna

¿Cuál es la postura más correcta para darle el pecho a tu bebé?

Una colocación adecuada de la madre y el hijo durante la lactancia es vital para evitar dolores y una toma adecuada, pero ¿existe la postura perfecta?

por hola.com

Dar el pecho es una habilidad que se aprende, tanto por parte del bebé como de la madre. Y la colocación es parte fundamental de este aprendizaje, pues hacerlo bien nos garantizará, no solo obtener la suficiente leche materna para alimentar a nuestro hijo, sino evitar dolores de espalda o de pecho, entre otros muchos. Y no, no existe la posición perfecta para ello, pero sí un conjunto de aspectos a tener en cuenta para que, ya sea incorporada, acostada en la cama o sentada en una silla, te asegures de estar cómoda y conseguir una lactancia eficaz.

Independientemente de la posición que elijas para amamantar a tu bebé, lo que tienes que asegurar es que tanto la cabeza como el cuerpo del pequeño estén orientados hacia el pecho. El bebé necesita abarcar buena parte del tejido areolar, con el pezón bien introducido en la parte posterior de la boca, por lo que apuntar primero el pezón hacia su paladar cuando su boca esté bien abierta y, a partir de ahí, colocarnos en una posición cómoda, suele ser el primer paso para conseguir una toma correcta.

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Sin embargo, hay que probar diferentes posiciones de lactancia que nos ayuden a descubrir cuál es la mejor para ambos. Gemma Olivera, matrona colaboradora con Lansinoh España, nos ayuda a saber por qué es tan importante la postura de una madre a la hora de amamantar al bebé y cuáles son las cuatro posturas más recomendadas para empezar.

¿Por qué es tan importante la postura de la madre a la hora de amamantar al bebé?

La postura de la madre es importante porque ella es la base sobre la que se apoya el bebé y que éste se sienta seguro en el cuerpo que lo sostiene. Necesitamos que esté cómoda y que, de su seguridad y comodidad, se pueda ofrecer al bebé el espacio adecuado para que él también tenga un agarre correcto sea cual sea la posición escogida. Será la madre la que escoja cuál es la postura más cómoda para ella en cada momento.

Además, dos de las preguntas que más nos hacemos a la hora de probar estas posturas son dos

  1. ¿Dar el pecho de pie, sí o no? Si la madre le ofrece seguridad al bebé y el bebé tiene un buen agarre cualquier posición es buena. Dar el pecho de pie o ‘de koala’ a menudo se recomienda para los bebés que sufren reflujo o infecciones de oído y también a aquellos con anquiloglosia o un tono muscular bajo.
  2. ¿Y dar el pecho en movimiento? Depende de cada madre, de su habilidad para dar el pecho y, sobre todo, garantizar que el bebé tenga un buen agarre.

¿Qué problemas podemos encontrarnos nosotras si no lo hacemos bien?

Si no tenemos una postura adecuada podemos tener problemas como contracturas y dolor en zonas del cuerpo que mantenemos en mala posición durante la toma. Debido a nuestra mala posición pueden aparecer problemas en el agarre del bebé y derivar en grietas u otras patologías.

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¿Qué beneficios para el bebé o qué problemas nos ahorramos si lo hacemos bien para el bebé?

Si lo hacemos bien, la madre estará más cómoda y el bebé se sentirá seguro en la postura. Este tándem entre madre y bebé es esencial a la hora de amamantar al bebé. Si la madre está relajada y bien colocada puede estar más atenta a posibles problemas de agarre del bebé evitando posibles problemas relacionados con la lactancia materna como dolor en los pezones, grietas, ingurgitaciones, mastitis, etc.

Las posturas para dar el pecho más recomendadas

  • Con el bebé de lado: la cabeza del bebé descansa en el ángulo de tu codo o en tu antebrazo, con todo su cuerpo orientado hacia ti, para que la espalda se apoye en tu mismo brazo mientras tu mano sostiene su muslo o su culito.
  • Lactancia de cuna cruzada: el bebé se sostiene a la altura del pecho con el brazo opuesto al pecho con el que se le dará de comer. Tu codo está en el culito del bebé y tu antebrazo a lo largo de su espalda. La palma de la mano se sitúa en la parte superior de la espalda mientras que los dedos sostienen su cuello: tu dedo pulgar en un lado de su cuello y el índice se apoya en la base de su cabeza, por debajo de la oreja.
  • Posición de rugby: en esta ocasión, el bebé se recuesta de lado entre tu costado y tu brazo flexionado con sus pies por detrás. Hombros, cuello y base de la cabeza se apoyan en tu mano, con lo que podrás sostenerte el pecho si es necesario.
  • Recostada: especialmente recomendada durante la noche o después de una cesárea. Tanto la mamá como el bebé se acuestan de lado y se miran cara a cara. Es importante en este caso que tu espalda y la de tu bebé estén apoyadas en algo, para mantener el cuerpo alineado y facilitar la posición y el agarre.

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