desayuno-saludable-ninos

Alimentación Infantil

Los productos de desayuno infantil triplican la cantidad de azúcar de los destinados a los adultos

Así lo confirma el reciente estudio publicado por la UOC y la UPF, después de analizar la publicidad relacionada con estos productos en los países mediterráneos, entre los que se encuentra España

por hola.com

Los expertos llevan años advirtiendo de la epidemia de obesidad infantil que afecta a nuestra generación y que afectará, sin duda, a las siguientes. España no se lleva la medalla de oro en esta ocasión, pero tampoco se escapa. Y es que el inevitable paso de la dieta mediterránea tradicional a muchos alimentos procesados con bajo valor nutricional es uno de los problemas que tenemos en nuestro país y uno de los factores determinantes para ser parte de este listado. Parte de la culpa, que no toda, es del marketing y publicidad dirigida a los más pequeños.

Así lo confirma un estudio reciente elaborado por los investigadores de los Estudios de Ciencias de la Información y de la Comunicación de la UCO (Universitat Oberta de Catalunya) y publicado en la revista Children, en la que han visto cómo, en la mayoría de los productos de desayuno publicitados para niños, se triplica la cantidad de azúcar en comparación con los que se dirigen hacia los adultos, lo que influye en sus preferencias. Por ejemplo, en los cereales destinados a la población infantil, el incremento de azúcar respecto a los destinados a los adultos supera el 57%. Y todo ello justo en el momento en el que comenzamos a ver el nuevo etiquetado en los productos del supermercado.

El efecto peste power

Una de los puntos que destaca el estudio realizado, antes de entrar de lleno en sus resultados, pero que necesitamos saber para comprender el efecto que tiene la publicidad de los productos de desayuno dirigida a niños -con, cada vez más alimentos procesados- es que todos esos alimentos que entran en casa como parte de la primera comida del día de los menores acaban consumiéndose por toda la familia, por lo que ‘el descuido’ acaba por descontrolarse. Y a edades muy tempranas, concretamente son los más pequeños, hasta la preadolescencia, los que más influyen en las preferencias del carro de la compra.

Lee también: Cómo influye internet en las conductas alimentarias de los adolescentes

Resultados del estudio de la publicidad de los productos infantiles

El estudio analiza más de 350 campañas y más de 110 productos de desayunos que se han publicitado entre 2015 y 2019 -la gran mayoría aún en el mercado-, y concluye que los productos destinados a la primera ingesta del día para niños, en los diferentes soportes, es mucho menos saludable que los que se publicitan para sus padres. De hecho, si nos basamos en los más publicitados, el desayuno de un niño en España estaría compuesto de galletas (con un 60% del espacio dedicado a ellas) y productos con chocolate. Es decir, productos industriales preparados con un alto contenido en azúcar, lo que va en detrimento, como afirma Mireia Montaña, investigadora del estudio, “en detrimento de la adherencia a la dieta mediterránea saludable que aún se mantiene entre la población adulta”.

En la misma línea se sitúa Mònika Jiménez, profesora de Publicidad y Relaciones Públicas de la Universidad Pompeu Fabra (UPF) y coautora de otro estudio, Breakfast Food Advertising and Prevention of Obesity: Analysis of the Nutritional Value of the Products and Discursive Strategies Used in the Breakfast Ads from 2015 to 2019, en el que se alerta del peligro que puede suponer la persuasión publicitaria cuando lo que se anuncian son productos alimenticios de bajo valor nutritivo.

Y es que, como asegura Jiménez, “cuando el discurso (de un anuncio publicitario) está asociado a las buenas vibraciones, a la felicidad o a lo que ese producto puede hacernos conseguir, hay ciertas áreas del cerebro que nos llevan a consumir ese producto” y, los menores, son mucho más vulnerables a estos estímulos. ¿El medio de comunicación más utilizado? Exacto, la televisión, la forma más efectiva de persuadirlos.

Lee también: ‘Come y crece’, una guía de alimentación saludable para los más pequeños

¿Cómo podemos prevenirlo?

En opinión de las dos expertas, hay varias formas de hacerlo y que podrían fomentar hábitos alimenticios saludables para prevenir la obesidad infantil y el consumo de estos productos:

  • Restringir la publicidad de determinados alimentos pocos saludables “dirigidos a edades tempranas, todavía sin un buen desarrollo del pensamiento crítico”.
  • Regular la publicidad dirigida a menores, teniendo en cuenta que muchos productos se venden para adultos (como el chocolate soluble), pero que lo consumen habitualmente niños.
  • Conseguir un marco normativo serio que englobe una buena educación nutricional general para padres y niños.

Activa las alertas de ¡HOLA! y entérate de todo antes que nadie