Regalar dinero en Navidad a los niños

Psicología

'Mi hijo solo quiere dinero por Navidad, ¿es bueno que reciba otros regalos?'

Al llegar a la adolescencia, muchos niños pierden la ilusión por los regalos materiales y en su carta a los Reyes Magos o Papá Noel solo piden dinero. ¿Hay que cumplir su deseo o es aconsejable optar por otros presentes?

por Terry Gragera

Ni juegos de construcciones, ni pistas de carreras, ni muñecas, ni disfraces... Alrededor de la adolescencia muchos niños concentran todos sus deseos de Navidad en recibir dinero. Pero ¿deberían seguir teniendo sorpresas? ¿Es una buena oportunidad para que se manejen económicamente? ¿Qué cantidad sería la adecuada?

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¿Recibir lo que piden o lo que consideran mejor los Reyes Magos?

En algunas familias, la carta a los Reyes Magos o a Papá Noel es la que manda. El niño recibe los regalos que ha pedido y no hay variaciones ni sorpresas. Pero en otras, hay cierto margen de elección para los magos. ¿Cómo lograr un adecuado equilibrio? "Lo óptimo es intentar una combinación adecuada de ambas cosas. Por un lado, lo que traen los Reyes Magos son regalos, es decir, obsequios hechos desde el cariño y la generosidad y no solo desde lo estrictamente educativo y necesario: los regalos tienen un punto de 'capricho', es decir, de consentir al otro, de permisividad", destaca Rafael San Román, psicólogo de ifeel, psicólogos online.

La forma de hacer regalos, y los regalos en sí mismos, son un instrumento educativo que no hay que dejar pasar. Así, se les transmiten mensajes sobre cómo consumir, sobre lo que se uno se puede o se debe permitir en la vida y sobre la autorregulación de los deseos. En este sentido, tal como indica el experto, es importante que los niños vayan aprendiendo que no todo lo que uno desea se tiene por qué cumplir: " A veces deseamos cosas inadecuadas para nuestra edad, o demasiado costosas, o demasiado abundantes o que, por cualquier otro motivo, pueden resultar perjudiciales. Por tanto, agasajar está bien, pero es imprescindible contener y limitar los deseos y peticiones de los hijos, especialmente cuanto más pequeños son".

¿Y si se centra solo en el dinero?

Hay varios motivos por los que un niño o un adolescente en Navidad puede decantarse por pedir solo dinero:

  • Los Reyes Magos no suelen acertar con los regalos y el dinero permite al niño adquirir lo que le gusta realmente.
  • El niño está ahorrando para comprarse algo muy costoso y necesita el dinero.
  • Ha perdido la ilusión por la magia de la Navidad.
  • Tiene una relación de especial gusto por el dinero.
  • Quiere más autonomía (especialmente en la adolescencia) y no desea que los padres sepan en qué se gasta el dinero.

Al margen de las causas, "lo primero que deberíamos hacer como padres es preguntarnos por qué nuestros hijos, especialmente si son niños pequeños o adolescentes (que también son niños) se fijan tanto en el dinero como objeto (aunque sea para cambiarlo por otro bien, por supuesto) y no en objetos con los que nosotros podamos obsequiarles", recomienda Rafael San Román. "Es decir, observar qué relación tienen ellos con el dinero y con la manera que tenemos de hacer regalos en nuestra familia. Lo queramos o no, los hijos construyen una determinada relación con el dinero a partir de la relación con el dinero que observan en sus padres y lo que estos les han inculcado directa o indirectamente al respecto", concluye.

No obstante, tranquiliza el psicólogo, "mientras sepamos más o menos en qué lo va a gastar (para eso hay que comunicarse con el hijo, lo cual es mucho decir en muchas familias), regalarle dinero no tiene por qué ser tan mala idea después de todo: mejor acertar seguro regalando dinero que regalar cosas que luego hay que cambiar (cuando esto podría haberse evitado desde el primer momento) o que se van a acumular sin ser usadas".

¿Qué cantidad de dinero sería la adecuada?

No hay una cifra estándar. En cada familia rigen unos códigos diferentes para el dinero y depende mucho también del entorno en el que se mueva el niño. Tomando como referencia la paga semanal, si es que la tiene, la cantidad debería ser más alta o bastante más alta, ya que se trata de un regalo único y especial por Navidad. Eso sí, es muy importante, "explicarle que no debe gastarlo todo de golpe, que ahorrar una cierta cantidad le puede resultar útil dentro de un tiempo o que piense bien en qué desea gastarlo", recomienda el especialista de ifeel.

Además, advierte: "Un niño no necesita mucho dinero para desenvolverse y, si puntualmente lo necesita, debemos estar presentes y conocer el motivo para poder ajustarnos a ello".

Alternar regalos: la mejor opción

A pesar de que regalar dinero no es tan mala idea, es aún mejor alternar lo económico con otros presentes. Así lo explica Rafael San Román: "Combinamos dos cosas: por un lado, les enseñamos a administrarse con el dinero que tienen disponible y, por otro lado, les enseñamos que en la vida no todo es dinero y que hay que saber también intercambiar afecto de otras maneras o, en este caso, a través de otros 'objetos' que no son estrictamente dinero".

Así pues, aunque pidan solo dinero, es bueno que los Reyes Magos o Papá Noel sigan pensando otras ideas para sorprender a los niños o a los adolescentes y revivir cada año la magia de la Navidad.

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