Mujer embarazada poniéndose una vacuna

Embarazo

Consejos para superar el miedo a la vacuna contra la COVID-19

Es normal sentir incertidumbre, sobre todo, en una etapa como la gestación, pero con estos consejos, conseguirás afrontarlo

por Ana Caaveiro

La vacuna contra la COVID-19 es, sin lugar a dudas, uno de los temas del momento. Aunque en España todavía no ha comenzado el proceso de vacunación, estos días nos llegan las primeras imágenes del Reino Unido, donde parte de la población está siendo inmunizada. Sin embargo, todavía son muchos los que sienten recelo a ponérsela, sobre todo aquellos grupos que, según anunció Salvador Illa, ministro de Sanidad, serán prioritarios, como las embarazadas y los niños.

Tanto los futuros padres como los que lo son actualmente están inquietos ante la vacuna que más rápido se ha conseguido en la historia, y, después de las últimas informaciones sobre las reacciones que se han producido en alérgicos, se preguntan si tendrán efectos adversos. Hablamos con la psicóloga Pilar Conde, directora de las Clínicas Origen, para saber cómo perder el miedo a la vacunación, así como con los doctores Fulvia Mancini y José Luis Neyro, autor de neyro.com, expertos en salud de la mujer.

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Es normal sentir inquietud y desconfianza

La psicóloga nos explica que es lógico sentir cierta inquietud tras meses tan complicados. Especialmente porque, a lo largo de todo este tiempo, al tratarse de una enfermedad desconocida, han ido cambiando los criterios médicos, lo que ha fomentado esa intranquilidad.

La experta destaca que, sobre todo, es normal tener miedo a los efectos adversos de la vacuna, a ponérsela y que no sea efectiva, y de este modo, exponernos nosotros mismos o a los otros.

“Por la excesiva información, hemos percibido una ‘guerra’ en sacar la vacuna, lo que nos hace desconfiar de si todos los procedimientos se habrán realizado de manera correcta y con la muestra suficiente”, comenta. Al fin y al cabo, toda la información es accesible, y estamos siendo observadores del proceso, “lo que hace que la desconfianza aparezca”. 

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Así puedes gestionar el miedo a la vacuna

También es normal que todo este escepticismo afecte especialmente a las mujeres embarazadas, puesto que serán uno de los grupos prioritarios en cuanto se inicie la vacunación. Es por ello que Pilar Conde nos da unos consejos para lidiar mejor con la situación y afrontarla, con calma, cuando llegue el momento:

  • Hablar con el ginecólogo. La experta tiene claro que no hay nadie mejor que los médicos para explicar lo que se conoce en el momento sobre los efectos en las embarazadas, así como de los beneficios de ponérsela.
  • La charla con el médico, asegura, hará que los miedos y preocupaciones se diluyan, así que se encontrará preparada para no afrontar con ansiedad la vacuna.
  • No leer información en internet de foros y portales no profesionales. Nos recuerda el peligro de acudir a portales donde se facilita información que puede ser falsa, y que lo único que logrará será ponernos más nerviosos.
  • Cuando la fecha se acerque, recomienda que los días previos se siga la rutina habitual para mantener la mente despejada y no obsesionarse con ello.
  • En el caso de ser hipocondríaca, aconseja que se evite los autochequeos constantes. Es decir, estar pendientes, a cada minuto, de cualquier mínimo cambio que experimente el cuerpo para no malinterpretar ninguna molestia. Es más, de nuevo, vuelve a aludir al papel del médico, que será la persona que mejor le pueda guiar a lo largo de todo el proceso.

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¿Por qué las mujeres embarazadas se consideran un grupo prioritario?

La doctora Fulvia Mancini lo tiene claro: son un grupo de riesgo frente al COVID. “Las embarazadas tienen una mortalidad por COVID que puede llegar a ser (en el último trimestre) hasta un 40% más alta que en las mujeres de la misma edad no embarazadas”, alerta.

Esto se debe a que el tamaño del útero, sobre todo, en el último trimestre de la gestación, es grande, lo que reduce su capacidad pulmonar. Además, de por sí, el embarazo es una condición de riesgo trombótico (que se incrementa con la COVID-19).

El doctor Neyro, por su parte, nos explica que las gestantes tienen una circunstancia que las predisponen a las infecciones: su sistema inmunitario está levemente disminuido. Es decir, que se reduce su respuesta inmunitaria. “En el embarazo, se producen algunas sustancias para que el sistema inmune de la madre tolere al feto, un nuevo ser que va creciendo a base de fabricar proteínas distintas de las de la gestante y que tienen que ser reconocidas como no extrañas para que no sean agredidas por su sistema inmunitario”, añade. De ahí que una de las primeras vacunas que se les ponga sea la de la gripe.

Si bien es cierto que no se pueden realizar ensayos clínicos en las embarazadas, el médico llama a la calma, y expone que el estudio de Pfizer ha demostrado que las personas que tomaban placebo se infectaban mucho más que las que recibieron la vacuna. Fue eficaz y segura: “el hecho de que hayan aparecido reacciones alérgicas no significa que a las embarazadas no haya que vacunarlas”.

Y, con respecto al hecho de que en el Reino Unido todavía no se haya vacunado a las mujeres embarazadas y a los menores de 16 años, recuerda que cada Gobierno es el encargado de establecer los grupos y decidir quién se vacuna antes o después.

Por último, la doctora Mancini también lanza un mensaje tranquilizador, y asegura que las futuras madres “no tienen que temer puesto que la vacuna no afecta al feto, más bien todo lo contrario”.

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También se aconseja que las mujeres que se estén sometiendo a un tratamiento de fertilidad se vacunen

Por otro lado, la doctora Mancini extiende la recomendación de vacunarse a aquellas mujeres que se estén sometiendo un tratamiento de fertilidad, ya que si se quedan embarazadas (que es el objetivo final del tratamiento) aumentará el riesgo de contagiarse, e incide en que no la vacuna no interfiere en absoluto con este tipo de tratamientos.

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