Test de Apgar

¿Por qué es tan importante el test de Apgar en el recién nacido?

El test de Apgar es el primer examen médico al que se va a someter el bebé según su madre dé a luz. Es un control necesario con el que se puede saber, con solo cinco parámetros, su estado general.

por Terry Gragera

Lo primero que hace el bebé según nace es pasar por el test de Apgar. Se trata de una evaluación que se realiza en dos fases y que permite a los sanitarios que están asistiendo el parto conocer de primera mano la situación vital en la que se encuentra el niño en el mundo extrauterino.

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Cómo se creó el test de Apgar

Esta prueba fue creada por la Dra. Virgina Apgar en 1952. Quería definir objetivamente cómo había afectado a un recién nacido una asfixia en el momento del parto y utilizó los parámetros que habitualmente usan los anestesistas para conocer el grado de profundidad anestésica. A partir de ese momento, el test de Apgar se fue consolidando y actualmente, tal como señala el Dr. Manuel Sánchez Luna, presidente de la Sociedad Española de Neonatología (SENEO), integrada en la AEP (Asociación Española de Pediatría), "sigue teniendo vigencia y representa, además, un lenguaje internacional". 

La importancia del test va en una doble vía: "Su objetivo no es solo conocer el estado del recién nacido al nacer, sino su respuesta a las maniobras de reanimación cuando estas son necesarias", apunta el neonatólogo. Esto es básico, pues permite a los médicos tomar las decisiones más oportunas en un momento clave en que el niño puede estar en riesgo por distintas circunstancias.

Una puntuación del 0 al 10

En el test de Apgar se obtiene una puntuación que va del 0 al 2 en cada uno de los cinco parámetros evaluados, siendo el 2 la mejor respuesta del bebé, y el 0, la peor. Así, la prueba arroja un resultado que va de 0 a 10.

Hay algunas circunstancias que pueden influir en un bajo resultado del test de Apgar: "La causa más frecuente de un test bajo es la situación en la que el bebé antes de nacer ha tenido una reducción de la sangre que transporta el oxígeno a su cuerpo. En conjunto, asfixia perinatal, pero hay otras situaciones como afectaciones neuromusculares, procesos infecciosos, administración de fármacos a la madre... que pueden también afectar el valor de este test", destaca el especialista.

Los cinco parámetros del test

El test de Apgar mide objetivamente cinco parámetros en el niño que permiten conocer su estado al minuto de nacer y a los cinco minutos, y es muy habitual que los primeros valores sean más bajos que los segundos, pero para los sanitarios ambos son importantes. Estos son los factores a evaluar:

  • Color de la piel. Se valora el aspecto del niño. Si está pálido o negro-azulado, la puntuación es 0. Si el cuerpo está rosado, a excepción de manos y pies (que siguen azuladas), recibe un 1, y si todo el cuerpo tiene un buen color rosado, es un 2.
  • Frecuencia cardiaca. Con este parámetro se mide el pulso. Si no hay pulso, se contabilizaría un 0, si la frecuencia cardiaca está por debajo de 100, un 1, y si está por encima de 100, un 2.
  • Irritabilidad y reflejos. Cuando el recién nacido no responde a los estímulos, se anotaría un 0, si la respuesta facial es leve, un 1, y si hay una respuesta clara ante los estímulos, como llorar, toser, retirarse, estirarse... un 2.
  • Tono muscular. Los médicos anotarían un 0 cuando no hay movimiento o este es muy laxo; un 1, cuando solo hay un leve movimiento de brazos y piernas, y un 2 si el bebé se muestra activo y con movimientos espontáneos.
  • Respiración. Mide si hay esfuerzo respiratorio y si el ritmo respiratorio es adecuado. Cuando el niño no respira, el valor es 0, si la respiración y el llanto son débiles o irregulares o se traduce en un 1, y si la respiración es normal y el niño llora con vigor, en un 2.

Todos los parámetros son importantes, aunque "la frecuencia cardiaca podría ser el más trascendental sobre todo cuando está ausente. Pero la trascendencia del test depende del conjunto de parámetros que mide", destaca el Dr. Sánchez Luna.

¿Tendrá el niño dificultades en el futuro si el resultado es bajo?

Es muy habitual que el resultado del test de Apgar en el primer minuto sea más bajo que a los cinco minutos. Ahora bien, ¿qué sucede si el niño mantiene un resultado bajo también en el test a los cinco minutos? "Hoy sabemos que lo más predictivo no es el test bajo, sino la persistencia de un test bajo tras las maniobras de reanimación. Por lo tanto un test persistentemente bajo se correlaciona con situaciones graves y en ocasiones de mal pronóstico", advierte el presidente de la Sociedad Española de Neonatología.

Se trata, por tanto, de una forma de alertar de posibles problemas inmediatos y futuros del bebé para lo que se puede hacer un seguimiento más estrecho desde sus primeros momentos de vida.

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