Madre en el paritorio

Parto

¿Qué necesitas llevar al hospital para dar a luz?

Además de preparar la maleta con todo lo necesario para tu hijo y para ti durante la estancia en la maternidad, debes tener en cuenta todo lo que necesitarás justo en el momento más importante: tu visita al paritorio.

por Terry Gragera

Posiblemente estés tan nerviosa y emocionada por el momento del parto que no te hayas parado a pensar cómo acudir a esa gran cita. ¿Qué ropa te pondrás para conocer a tu hijo? ¿Necesitas algo especial para ese día? ¿Qué recomendaciones dan los expertos para que cuentes con todo lo imprescindible?

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Una consulta previa

Ya sabes que unas semanas antes de la fecha prevista de parto debes preparar la maleta con todo lo que necesitaréis tanto tu hijo como tú para vuestra estancia en el hospital. Entre ese equipaje está lo que vas a usar específicamente para el paritorio.

"Mi consejo es que la madre se informe de qué es lo que van a ofrecerle en el hospital donde va a dar a luz. No todos aportan lo mismo en los nacimientos", explica María Suárez de Lezo Ferrer, matrona de ¡Llama a la comadrona!, matrona a domicilio. Así pues, antes de prepararlo todo, haz una consulta en la maternidad donde tengas pensado dar a luz, para que te aclaren qué te darán y cuáles son sus protocolos. 

En los hospitales públicos es habitual que se ofrezca un camisón a la madre (eso sí, puede ser con abertura trasera), y para el bebé, un body, pañales y espojas jabonosas. También suelen ponerle un gorrito al bebé si tú no has llevado otro. Si te hace especial ilusión que esa primera prenda la aportes tú, pregunta si es posible. Con respecto a los hospitales privados, hay algunos en los que tienes que llevarlo todo y hay otros en los que te facilitan incluso los pijamitas. 

La ropa de la madre

El parto puede prolongarse y, habitualmente, no es un camino de rosas. Por eso es importante primar la comodidad. "Hay que llevar ropa cómoda que te permita moverte libremente, pues es lo que el parto necesita: movimiento para ayudar al bebé a ir metiendo la cabecita e ir dilatando con cada contracción", expone la matrona. Es muy común que en el hospital faciliten un camisón amplio que, además, "si se mancha no pasa nada porque se cambia todas las veces que haga falta", indica María Suárez de Lezo. Una vez en la habitación, ya puedes ponerte el tuyo propio para sentirte más a gusto. Si vas a dar el pecho, es conveniente que tenga apertura delantera para facilitar la lactancia materna.

Además, tienes que pensar en otra prenda: las zapatillas. Las necesitarás si el parto se alarga y te mandan pasear. Elige unas que sean cómodas y muy fáciles de poner, teniendo en cuenta que no te encontrarás para agacharte ni hacer malabarismos y que probablemente tengas los pies hinchados al final del embarazo. Si eres friolera, lleva también una bata (por si se alarga la espera) y unos calcetines para evitar la desagradable sensación de frío en los pies, que podrías tener incluso durante el parto.

¿Gafas o lentillas?

Sería imperdonable que después de nueve meses, te perdieras la carita de tu hijo nada más nacer porque tienes problemas de vista. Eso significa que tendrás que tienes que llevar al paritorio lo que te permita contemplarlo con nitidez. Las lentillas pueden parecer, a priori, más cómodas, pero si fuese preciso hacer una cesárea de urgencia, "y se necesita anestesia general, se podría provocar una úlcera en la córnea", explica la especialista. "Por eso se recomiendan usar mejor gafas que lentes de contacto, pues en caso de urgencia, son minutos vitales donde no podemos perder tiempo en cambiar las lentillas", detalla. Como lo realmente importante es que la madre pueda contemplar y admirar a su recién nacido, es bueno encargar al acompañante que se asegure de lleva las gafas para no perderse ese momento.

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Uñas pintadas, no

Al igual que sucede con las lentillas, en el caso de las uñas se pide que la mujer no las lleve pintadas al paritorio por si se presentase de repente una situación difícil. "En caso de complicación medimos la saturación de oxígeno poniendo el pulsioxímeto en la uña; así vemos si la paciente está bien oxigenada. El esmalte en esos casos dificulta la medición", argumenta la matrona.

¿Y el pelo?

Puede parecer una cuestión menor, pero es importante que el cabello ayude y no entorpezca el momento del parto. Por ello, María Suárez de Lezo recomienda llevar una goma para hacerse una coleta. "Con la ilusión nos ponemos a preparar todo lo del bebé y algo tan común como una goma de pelo se nos olvida coger siempre", indica. "Al final son muchas horas de parto en las que hay que empujar, el pelo molesta, la madre está con calor, el pelo agobia en la cara... Y después, ya con el bebé en brazos o al pecho, no tener el pelo recogido dificulta la visíón y se producen 'enganchones' por parte del recién nacido", detalla.

Tal como apunta la experta de www.llamaalacomadrona.es, "el bebé con sus padres tiene todo lo que necesita: amor y calor. No hay nada mejor que ofrecerle". Así que, además de todo lo anterior, no olvides llevar al paritorio confianza en ti misma (lo vas a hacer muy bien), tranquilidad y fuerza.

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