Psicomotricidad infantil

Juegos que benefician la psicomotricidad infantil

No hace falta ser un experto para ayudar a que la psicomotricidad del niño se desarrolle mejor. Día a día, y en lo cotidiano, hay muchas oportunidades para lograrlo. ¿Qué actividades pueden hacerse en casa?

por Terry Gragera

Al hablar de psicomotricidad hay dos aspectos a tener en cuenta: la evolución psíquica y el desarrollo corporal y motriz del niño. Por motricidad entendemos todo aquello que produce movimiento y que, por tanto, ayuda a que el pequeño pueda explorar por sí mismo el mundo que lo rodea. Ambos aspectos intervienen unidos para que cuerpo y mente trabajen en la misma dirección y maduren de forma óptima.

Hay muchas actividades que se pueden realizar en casa para estimular la psicomotricidad del niño. Seguramente, realizas ya muchas de ellas sin saber que estás beneficiando a tu hijo. 

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En casa y casi sin darte cuenta

"Todas las actividades que promueven el movimiento son importantes para los niños", explica Emilio Ginés Morales Canavate, director pedagógico de la Escuela Internacional de Psicomotricidad de Madrid. Por esta razón, también es precocupante el excesivo uso de pantallas. Los niños necesitan moverse y formar parte activa de los entornos en los que se encuentren. Es vital para su desarrollo.

Estas son las actividades que propone el experto para realizar en casa (seguro que ya realizas muchas sin reparar en sus grandes beneficios en el terreno psicomotor):

  • Estimular la marcha: cuando el niño gatea, se mueve, repta y camina aumenta exponencialmente la cantidad de estímulos que le ayudan a madurar.
  • Levantarlos en peso.
  • Jugar a estimular sensaciones en la piel con pedorretas, envoluturas, cosquillas, sonidos...
  • Fomentar estímulos sensoriales en la higiene.
  • Explorar objetos.
  • Hacer rodar pelotas y perseguirlas.
  • Utilizar alfombras mullidas en donde puedan sentir los pies descalzos cuando se desplazan.
  • Cantarles melodías que nombren al cuerpo.
  • Contar cuentos con imágenes.
  • Hacer dibujos o historias donde aparezca el cuerpo como centro de interés.

También fuera de casa se pueden realizar actividades con el niño que ayudan a que su desarrollo psicomotor sea adecuado. Por ejemplo, hacer circuitos, ir al parque, subir a los columpios... Es una forma de activar la mente a través del cuerpo.

¿Por qué es tan importante el movimiento en la edad infantil?

Una de las señales de alarma de que hay problemas en el desarrollo del niño es que tenga dificultades para moverse, que no gatee, que no muestre interés por conocer su entorno. "Nuestro cuerpo nos acompaña toda la vida. Inmovilizar al niño, obligarle a estar sentado durante horas utilizando solo la palabra le imposibilita trabajar los sentidos, las percepciones, le reduce su capacidad de expresarse y de afirmarse, su autoestima se resiente y acaba por alejarse de sus sentimientos y afectos", advierto Emilio Ginés Morales.

En el caso de que haya algún problema de desarrollo o alguna discapacidad, especialmente si cursa con alteraciones en el lenguaje, es a través del cuerpo como el niño puede comunicarse y adaptarse al entorno.  

¿Cuál es el mejor momento para hacer los ejercicios de psicomotricidad en casa?

Fomentar la psicomotricidad en casa no debe convertirse en un trabajo, a no ser que esté pautado o prescrito por un profesional si el niño tiene algún problema en este sentido. Pero sí hay que estar atentos para hacerle a este tipo de juegos un hueco cada día. "Sería ideal tomarlo como rutina al menos una hora al día", recomienda el experto. En este sentido, su consejo es "ponernos a la altura del niño y atender sus peticiones de juego, dejando el 'no hagas' para otros momentos", aclara. Al final se trata de sentirse su cómplice y compartir juntos un espacio y un tiempo en que ambos estén relajados y receptivos.

Hay que tener en cuenta que el niño percibe, desde muy pequeño, las actitudes de sus padres con respecto a las interacciones que realizan juntos. Aunque parezca que no captan muchas de las expresiones o motivaciones de los adultos, una vez más son esponjas.

No un trabajo sino una ilusión

"Al niño la atención del adulto le da la energía suficiente para crecer e imitarle", subraya el representante de la Escuela Internacional de Psicomotricidad de Madrid. "Cuando el niño ve que realmente están interesados en lo que hace se esmera en actuar más y crear más cosas con su cuerpo", apunta. Es, en definitiva, cuando los padres no lo ven como un trabajo, se convierte en "una oportunidad de dialogar con su hijo y en un momento de ilusión".

A partir de ahora, además de divertirte en compañía de tu hijo, piensa en todos los beneficios que supone para él esa guerra de cosquillas noctura, las veces en que lo lanzas al aire, lo bueno que es jugar al corro de la patata, lo mucho que le ayuda descubrir texturas, jugar con el balón, saltar, correr y descubrir el mundo a tu lado.

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