Bebé prematuro mamando en el hospital

Lactancia

Cuándo y cómo dar el pecho a un bebé prematuro

Nacer antes de tiempo conlleva algunos riesgos, también en la alimentación. Las mujeres que quieren dar lactancia materna a sus hijos prematuros pueden enfrentarse a más obstáculos. Pero con un buen asesoramiento todo es posible.

por Terry Gragera

Cada año nacen en España unos 28.000 niños prematuros. Es una de las tasas más altas de Europa y representa un 7% del total de nacimientos. Estos bebés que vienen al mundo antes de la semana 34 tienen que luchar contra muchas adversidades; una de ellas es la conseguir alimentarse directamente del pecho de su madre.

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Más que un alimento, un medicamento

Los sanitarios suelen asegurar que para un prematuro la leche materna “más que un alimento es un medicamento". Hay que tener en cuenta que es precisamente en las últimas semanas de gestación cuando el feto recibe, a través de la placenta, algunos elementos muy importantes para enfrentarse al mundo exterior. Es el caso del DHA, un ácido graso necesario para el desarrollo del cerebro y la vista, y de la inmunoglobulina G, el anticuerpo que más abunda y que le servirá para hacer frente a agentes patógenos como virus y bacterias. “Los bebés prematuros, al nacer tan pronto, no han recibido todos estos importantes factores en el útero, pero la leche de las madres de los bebés prematuros contiene más grasas e inmunoglobulina secretora que la leche de las madres de los bebés nacidos a término”, explica Ariadna Romans, enfermera y educadora de Medela. La naturaleza, pues, compensa de manera sabia el nacimiento antes de tiempo.

Por qué digiere mejor la leche materna

Los bebés prematuros tienen el tracto gastrointestinal inmaduro, esto dificulta la digestión y la absorción de nutrientes. En esta situación, “necesitan un alimento que sea sencillo de procesar para sus delicados intestinos”. Y es aquí donde aparece la leche materna que, tal como explica la experta, “contiene enzimas que ayudan a la digestión del bebé, así como el factor de crecimiento epidérmico que, a su vez, contribuye en la maduración del intestino”.

Desde qué semana puede mamar directamente

Para mamar directamente del pecho, el bebé necesita succionar, deglutir y respirar de forma adecuada y coordinada. Si no es así, podrían producirse, entre otros contratiempos, episodios de apnea (pausas respiratorias), bradicardia (latido cardiaco más lento), desaturación de oxígeno y aspiraciones (cuando la leche entra en las vías respiratorias). Además, hay que tener en cuenta que en los niños prematuros “una combinación de problemas afecta a su capacidad para alimentarse de forma segura: entre estos se incluye la hipotonía (tono muscular bajo), la inmadurez neurológica y gastrointestinal y complicaciones médicas subyacentes”, indica Ariadna Romans. Los pequeños que han nacido antes de semana 34 de embarazo tienen más problemas para coordinar estas funciones “y hasta que no consigan hacerlo no estarán listos para tomar el pecho”, asegura la enfermera. Cuando nacen pasadas las 34 semanas hay más probabilidades de que puedan alimentarse directamente medianta la lactancia materna.

Los desafíos de amamantar a un prematuro

Para muchas madres, los comienzos en la lactancia no son fáciles. En el caso de los bebés nacidos antes de tiempo, mucho menos. Además, hay otros factores en juego. “El nacimiento prematuro interrumpe el desarrollo de la mama de la madre, que se debe adaptar a la lactancia antes de lo esperado. Las madres de prematuros, especialmente lactantes con peso extremadamente bajo al nacer, experimentan dificultades tanto fisiológicas como emocionales que afectan negativamente al éxito de la lactancia”, destaca la experta de Medela. En estos casos, la madre va a necesitar ayuda para iniciar y mantener la producción de leche. Porque: “El estrés asociado a la separación entre la madre y el lactante, además de una estimulación inadecuada, pueden interferir en el establecimiento de la lactancia y aumentar la probabilidad de complicaciones”.

La importancia del extractor de leche

Es cierto que dar el pecho a un prematuro puede resultar difícil, pero también que hay aliados que pueden ayudar a conseguirlo. “Muchas madres de prematuros inicialmente dependen de la ayuda de los profesionales sanitarios y de un extractor de leche para extraer leche para su lactante”, destaca la experta de Medela. “La vía que se usa para suministrar esa leche al bebé irá en base a su grado de madurez y será por sonda naso-gástrica o por vía oral”. En este último caso, cuando el bebé no es capaz de mamar directamente, pero ya puede comer por boca sin peligro, hay varias fórmulas como un relactador, tetinas especiales e, incluso, vasitos graduados. La forma más eficaz de extraerse la leche es con un extractor doble (los dos pechos a la vez), imitando el ritmo de succión del niño en sus primeros días; esto es, con extracciones frecuentes (entre 8 y 12 veces cada 24 horas).

Objetivo: que se agarre al pecho

Aunque el prematuro tome la leche por otras vías que no sean el pecho, para él sigue siendo altamente beneficioso. Conforme vaya madurando, desarrollará más habilidades para la lactancia natural. Cuando sea capaz de ello, es importante fomentar “con tanta frecuencia como sea posible” las tomas directamente al pecho. Y ahí el Método Madre Canguro es fundamental. Es una excelente manera de profundizar en el vínculo madre-hijo y una vía directa para fomentar la producción de leche. Se puede poner al niño al pecho en cuanto vaya estando preparado, aunque siga comiendo por otras vías; ambos procesos pueden alternarse.

Bancos de leche: la generosa ayuda de otras madres

La leche materna se adapta perfectamente, como por arte de magia, a las necesidades concretas de cada prematuro. Cuando la madre da a luz antes de tiempo, su organismo comienza a fabricar la leche que específicamente necesita su bebé. Está hecha a medida. Pero hay casos en que por distintas circunstancias, el prematuro no puede acceder y disfrutar de la leche de su propia madre. Para esos casos están los bancos de leche materna. Bancos donde otras mujeres donan el excedente de leche que tienen y que servirá para otros niños. En este momento hay muchas unidades de Cuidados Intensivos Neonatales que ya cuentan con este generoso recurso, “así que podemos decir que prácticamente todos los bebés prematuros recién nacidos son alimentados con leche materna. El reto es conseguir altas cuotas de leche de la propia madre”, concluye Ariadna Romans.

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