Embarazada con estrés

Coronavirus

Aumenta el nivel de estrés de las embarazadas como consecuencia de la pandemia

Así lo ha puesto de manifiesto un reciente estudio realizado en la Universidad de Granada

por Ana Caaveiro

La pandemia del coronavirus ha marcado un antes y un después en nuestras vidas. Y según destacan los expertos, sus consecuencias ya se están haciendo notar tanto en nuestra salud física como mental. De hecho, Rafael Caparrós González, investigador de la Universidad de Granada (UGR), es el responsable del proyecto GESTACOVID (que estudia el impacto psicológico y social de la pandemia de la COVID-19 en el embarazo), y ha resaltado el aumento del estrés que padecen las gestantes en la actualidad. Un problema que, de no solucionarse, podría afectar al bebé.

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Las causas que se esconden detrás del estrés

El investigador, enfermero de formación, nos comenta que existen diversas causas que ahora mismo pueden motivar el estrés durante el embarazo:

  • Miedo al contagio. Ésta la destaca como la fundamental, puesto que no está en juego sólo su salud, sino la del feto.
  • Los efectos del confinamiento. Al fin y al cabo, las gestantes españolas (al igual que el resto de la población) estuvieron muchos meses sin salir de casa, una situación que se pudo agravar si no había una buena relación con su pareja o conviviente.
  • Problemas económicos. Tampoco podemos olvidar los ERTES, despidos... la destrucción de empleo ha afectado a muchas.
  • Incertidumbre. Aunque todo depende de la Comunidad Autónoma en la que vivan, muchas regiones están confinando a la población, de nuevo, y el panorama que se prevé no es muy alentador, lo que también está produciendo un impacto en su salud mental. “Se plantean lógicamente si esta ola será peor que la primera”, apunta.

No obstante, el estrés no afecta a las mujeres de la misma manera, y puede manifestarse de múltiples formas. Algunas de las señales más comunes son:

  • Irritabilidad, malestar y nerviosismo.
  • Dolor de cabeza constante y cansancio.
  • Dificultad para concentrarse o conciliar el sueño. 
  • ‘Atracones’ de comida, morderse las uñas...

Si se presenta alguna de éstas, y nota que está especialemente nerviosa, lo más probable es que se trate de estrés causado por esta situación.

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Algunos consejos para aliviarlo

El autor del estudio hace referencia a que los bebés que estuvieron expuestos a la anterior pandemia que recuerda el mundo, la llamada ‘Gripe española’, tenían un mayor riesgo de muerte prematura por infarto agudo de miocardio, así como mayor probabilidad de ser diagnosticados con autismo, esquizofrenia o Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH). Y es que, en efecto, existen diversos estudios que han relacionado este problema con pequeños prematuros y otras complicaciones durante el parto.

Sin embargo, el experto ha querido lanzar un mensaje tranquilizador, asegurando que “la naturaleza es sabia”, y que, desde su punto de vista, lo más importante es que, en cuanto las futuras madres noten que están estresadas, lo que deben hacer es contactar con un psicólogo porque han de recordar que su bienestar emocional es un pilar tan fundamental durante la gestación como el bienestar físico.

Además de pedir ayuda, nos ha facilitado algunos consejos para que intentar aliviar el nerviosismo:

  • Practicar deporte y estar en movimiento. La ciencia ha demostrado que al realizar actividad física, nuestro cuerpo libera endorfinas que calman la sistema nervioso. Así que, dependiendo del trimestre de embarazo, se pueden llevar a cabo diferentes tipos de ejercicios, aunque caminar sigue siendo el más recomendable.
  • Confiar plenamente en lo que dicen los ginecólogos y matronas. Rafael Caparrós incide en que las madres de confiar en los profesionales de la salud que están a su lado, y nos explica que deben fiarse, en todo momento, de las recomendaciones que les extiendan. Está totalmente desaconsejado pedir ayuda al ‘doctor Google’. Además, para tranquilidad de las gestantes, no existe videncia científica de que la COVID-19 se transmita de forma vertical. Es decir, de la madre al feto.
  • Desconectar en la medida de lo posible. Si esta situación le genera mucho estrés, tiene que informarse, pero tampoco es necesario que esté leyendo constantemente noticias sobre la pandemia. En lugar de ello, lo mejor es que aproveche su tiempo para dedicarse a algunas aficiones: la lectura, el cine... lo que a ella más le guste y se relaje.
  • Mantenter el contacto social (gracias también a las nuevas tecnologías). En el contexto actual, las autoridades recomiendan que se reduzcan los contactos sociales, pero tenemos a nuestro servicio las nuevas tecnologías, que han avanzado muchísimo en esta última época, y permiten hablar con amigos y familiares.
  • Aprender a controlar la respiración. Puede que no le demos mucha importancia, pero la respiración puede ayudarnos a reducir el ritmo cardíaco, contorlar las emociones y conciliar el sueño.
  • Por último, más allá del mindfulness y otras técnicas, Rafael Caparrós nos detalla que si los niveles de estrés son muy altos, un profesional de la psicología podrá llevar a cabo la terapia cognitiva-conductual. Un método que cuenta con más apoyo científico, y que consiste en comprender problemas complejos dividiéndolos en pequeñas partes (un acontecimiento, un problema...). Es decir, que pone el énfasis en todos esos detalles que, al final, derivan en ese estrés que preocupa a la mujer.

En definitiva, el experto resume que el objetivo de la iniciativa es recordar que, además de los controles rutinarios a los que se someten las embarazadas, éstas reciban una adecuada evaluación psicológica para procurar que el impacto psicológico de esta pandemia sea el mínimo posible.

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