Sergio Ramos y Pilar Rubio con su bebé a la salida del hospital

¿Qué son los entuertos que ha sufrido Pilar Rubio tras dar a luz?

La presentadora ha explicado que ha experimentado algo "mucho más doloroso" que el propio parto: los entuertos. Te explicamos de qué se trata

por Ana Caaveiro

Pilar Rubio sorprendía hace unos días a sus seguidores, mostrando su cuerpo tras haber dado a luz a su cuarto hijo, Máximo Adriano. La presentadora apuntaba a que todavía se encuentra "en un proceso de adaptación", por lo que su cuerpo, aseguraba, "es una fiesta de hormonas". Aun así, no quiso perder la oportunidad de desvelar algunos importantes detalles del parto, pero también del postparto.

En este sentido, confesaba que había sufrido "una cosa mucho más dolorosa que las contracciones, pero mucho más: los entuertos". Te explicamos qué son y por qué se producen estas contracciones uterinas que, lejos de lo que se pueda imaginar, son positivas.

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Los entuertos

Los entuertos, nos explica el doctor José Luis Neyro, especialista en Ginecología y Obstetricia, "son unas contracciones naturales de la musculatura de la pared uterina, que tratan de recomponer el útero y llevarlo a su posición y tamaño normal después del esfuerzo del embarazo y el parto". "Sirven para cerrar los vasos sanguíneos que daban alimento a la placenta”, añade.

¿Cuándo se producen?

Generalmente, cuando se libera la oxitocina. Esa hormona que se segrega también cuando se da el pecho. "Lo que contrae las células mioepiteliales que rodean los lóbulos mamarios para exprimir el lóbulo mamario, y que salga la leche durante la lactancia es la oxitocina". Provocada, a su vez, por el reflejo de succión del bebé.

"Cuando se libera oxitocina, que viene desde la hipófisis, no actúa sólo sobre las células mioepiteliales que rodean a los lóbulos mamarios, sino también allí donde hay receptores para ella: en las células muculares de la pared del útero". De esta forma, durante la lactancia, la madre nota unas contracciones, que, en ocasiones, pueden resultarle dolorosas.

Sin embargo, los entuertos son positivos, ya que buscan que se cierren los vasos sanguíneos que están abiertos en los lugares donde estaba la placenta, y que se disminuya la posibilidad de hemorragia. "Por eso, a muchas mujeres les duele el bajo vientre, y después descubren que han manchado".

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Más frecuentes a partir del segundo parto

El médico nos señala que no es habitual que sucedan en el primer parto. "Van a más conforme aumentan los partos", siendo, además, cada vez más intensos.

"El útero de una mujer que ha dado a luz varias veces es más grande, así que tiene más posibilidades de tener una hemorragia. Por eso la naturaleza hace que también sea muy sensible frente a la hormona que lo contrae para que durante la lactancia, se produzcan estas contracciones. Consiguiendo así reducir el tamaño del útero (que vuelva a la normalidad), cerrar las boquillas vasculares y evitar las hemorragias".

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Tratamiento para el dolor

El dolor es variable, depende de la mujer. "Muchas veces, el dolor es la reacción a algo desconocido, pero si es algo conocido, seguramente, la reacción anómala sea menor".

En todo caso, si a la persona le resulta insoportable, puede ponerse en contacto con su médico para que éste le prescriba un analgésico puro (que no sea antiinflamatorio). Le quitará el dolor, pero no la contracción, ya que lo deseable es que la tenga, puesto que es buena para ella.

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¿Con qué frecuencia aparecen?

Normalmente cada vez que la mujer da el pecho. "De ordinario, al cabo de los 8-10 primeros días, ya no tiene". Los entuertos aparecen los primeros tiempos después de dar a luz, aunque el útero todavía no tenga su tamaño normal (tarda en conseguirlo entre unas seis y ocho semanas).

Lo ideal, desde el punto de vista del doctor, es que empiecen cuanto antes. En la actualidad, lo normal es que, nada más parir, a las madres se les ponga el niño al pecho, facilitando la aparición y salida de la leche. No obstante, antes incluso de la leche, sale el "calostro, que no tiene la cantidad de grasa que contiene la leche, pero sí numerosas proteínas que no se pueden fabricar, y que incrementan las defensas inmunitarias del niño".

Por tanto, cuanto antes se inicien esas contracciones que cierran la herida placentaria y reducen la hemorragia de la madre, mejor será para la evolución del puerperio (el período de después del parto).

La condición física no influye

El médico nos advierte, asimismo, que la condición física de la madre no influye en la aparición de los entuertos. "Se puede ser atleta, tener una buena condición física, pero no está relacionado en modo alguno con la contracción del útero después del parto".

"Se está hablando del músculo uterino, que es un tejido muscular que se contrae de forma involuntaria. Así que uno se puede preparar para el parto", lo que no incidirá en que el útero se contraiga mejor o peor.

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