bebé recién nacido

El cuarto trimestre: los primeros tres meses después del parto

Los primeros meses tras el alumbramiento son una extensión de la gestación, y afecta tanto al bebé como a la madre

por Gtresonline

Ser madre es un proceso físico y psicológico de gran impacto. Tu cuerpo cambia, las hormonas se revolucionan, las necesidades del organismo varían… y todo para permitir que dentro de tu útero se origine una vida nueva. A lo largo de nueve meses de gestación el bebé crece dentro de ti y se prepara de manera natural para salir. Sin embargo, la llamada 'teoría del cuarto trimestre', creada por el Doctor Harvey Karp, asegura que nacemos con tres meses de antelación, solo con la madurez suficiente para poder sobrevivir. Un recién nacido puede succionar, respirar y deglutir, pero apenas cuenta con reflejos que le permitan desenvolverse en el mundo por sí mismo, tal y como ocurre con otros mamíferos.

Esta inmadurez fisiológica explicaría algunos de los problemas más corrientes en los recién nacidos, como pueden ser los cólicos o los trastornos de sueño. Pero por otro lado, tras los primeros días, el desarrollo que el bebé tiene en sus primeras doce semanas es excepcional. Un desarrollo que necesita del apoyo total de los padres, que deben ofrecer al pequeño un lugar acogedor que le recuerde al útero materno hasta adaptarse a su nuevo entorno. Karp realizó un exhaustivo estudio y concluyó que la principal razón por la que el embarazo no se alarga tres meses más es para garantizar un parto seguro.

La madre durante el cuarto trimestre

Se dice, incluso, que este periodo es el más complicado de la maternidad. Madre y bebé deben adaptarse a una nueva realidad así como afrontar retos hasta ahora desconocidos. El cuerpo de la mujer va volviendo a la normalidad poco a poco y vive muchos vaivenes a nivel emocional. Sientes que el pequeño necesita de ti para sobrevivir y eso genera una dependencia total, vinculada con la idea de responsabilidad. Además es una fase de incertidumbre, de dudas, en la que se produce a la vez un gran desgaste físico, dado que se pierden los horarios, rutinas y horas de descanso.

Un estudio reciente, llevado a cabo en la red de hospitales y clínicas Orlando Health en Estados Unidos, ha analizado la experiencia de las madres durante el cuarto trimestre y ha concluido que "el 40% se sienten abrumadas, ansiosas y deprimidas". La salud del bebé es fundamental pero en muchos casos se deja de lado la atención a las necesidades que la mujer tiene en esta etapa de postparto, en la que aún no reconoce su cuerpo, incluso se siente avergonzada, y en la que se toma bruscamente con la nueva realidad.

¿Cómo actuar?

  • Lo más importante es rodearse de una red de apoyo, a la que poder abrirse y pedir ayuda
  • Ser pacientes y entender que es una fase, muy dura, que pasa de largo
  • Ser comprensibles y amables con nuestro cuerpo y el proceso que ha vivido y está viviendo
  • Centrarse en las cosas bonitas, porque es posiblemente la etapa más complicada, pero a la vez en la que descubres la magia de ver cómo tu bebé se adapta al mundo fuero del útero materno

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